lunes, 31 de diciembre de 2012

2013...!!




Amigos!!

Brindemos por el cierre de este 2012 que casi ya no es,  y abramos con ilusiòn un nuevo cìrculo de 365 dìas que están  ansiosos por llegar y brindarnos nuevas oportunidades para realizar nuestros sueños!


                                                     FELIZ AÑO 2013!!


martes, 25 de diciembre de 2012

Amigos: FELIZ NAVIDAD...!



Para todos aquellos que independientemente de vicisitudes, contratiempos, pesares y  desalientos logra, año a año, contactar con la magia de estas fechas dicembrinas,  les hago llegar mis más cálidos  y sinceros deseos de una 

                                                   

Jimmy Lawlor, su Irlanda surrealista...


No me resisto a comenzar esta entrada con la mùsica de un irlandés que todos conocemos..., como pie para abordar a otro que acabo de descubrir...Jimmy Lawlor,  un pintor que redescubre a su pueblo desde una mirada surrealista y plena de humor y ternura.-
Irlanda es  una  tierra de historia milenaria, que ha visto magnificado su caracter insular dando cuna a artistas y literatos de proyecciòn universal.  Hablamos de còmo ésta isla casi despoblada en el norte de Europa posee la más alta concentraciòn de escritores de talento del mundo!  Hablamos, tambièn,  de figuras de la talla de James Joyce, Samuel Beckett, Bram Stoker, las hermanas Bronté,  Oscar Wilde, Arthur Connan Doyle, Flann O¨Brien, Williams Yeats, George Bernard Shaw - entre otros  -  muchos de los cuales fueron asimilados como ingleses por haber vivido en su patria bajo la dominaciòn de la corona británica, pero tan irlandeses como el que más.
No fueron los ingleses los ùnicos invasores que conocieron los irlandeses, antes pasaron por alli los celtas, los vikingos y los normandos y,  frente a todos ellos,  el espìritu del irlandes intentò autoreferenciarse a traves del idioma y por una profunda  y compleja relaciòn con su patria. La aman, pero se han autoexiliado muchas veces, impulsados por fuerzas descomunales como el hambre o la opresiòn.
Esas corrientes de pensamiento se plasmaron en las obras literarias de escritores de la talla que ya mencioné, y que han sido faros  para el pensamiento universal.
En cuánto a la pintura, a diferencia de la literatura, es difìcil  hablar de un estilo o una escuela que sea caracterìstica irlandesa. Desde el siglo XVII al XIX los artistas irlandeses se asimilaron a las mismas corrientes que prosperaban en Inglaterra. Muchos fueron retratistas al servicio de la aristocracia y,  salvo las obras de James Peacock que a principio del siglo XIX reflejaban escenas del pueblo, hay muy pocas representaciones del pueblo irlandes.-
A principios del siglo XX aparece Jack B. Yeats, quien pinta escenas tìpicamente irlandesas, luego de èl John Lavery, quien realizò numerosos retratos y paisajes de estilo postimpresionista, más tarde Roderic O`Connor, con obras de marcada tendencia de la pintura moderna.
Muchos otros han ilustrado con su arte el alma y sentir irlandés, sujeto a su tierra y a las peripecias de  una historia convulsa y conflictiva, conocedores del yugo de la opresiòn de gobiernos extranjeros. Una cosa es innegable,  en la gran mayoría de los pintores irlandeses se advierten sus raices històricas y la estrecha vinculaciòn con un sentir nacionalista que las hace peculiares.

Mi primer contacto con Jimmy Lawlor fue esta pintura:


En ella, obviamente, existe la subversiòn de la realidad, en donde la figura humana y el propio animal allí presentes, parecen ser observadores pasivos, pacientes y resignados ante  hechos novedosos que suceden en el lugar en que desarrollan sus vidas y actividades. Una vez que comencé a  investigar sobre el pintor, me doy cuenta que esa es justamente la intención del creador de esta escena.
Jimmy Lawlor nació en 1967 en Irlanda y  comenzò su incursiòn por el mundo de las ilustraciones y la pintura desde muy joven.  Las primeras expresiones fueron justamente como ilustrador de varias publicaciones y recièn en 1990 se dedica por entero a la pintura, aunque cada tanto aparece su firma en algùn anuncio publicitario o ilustrando una revista o portada de libros.
 Lo que se destaca en cualquiera de sus cuadros,  es la comprensiòn del espiritu y del ser irlandes, de su forma de vida, de su caracter y sentido del humor. Se aboca más que nada a escenas del ambiente rural, en donde ese espìritu aùn sobrevive aferrado a la tierra y a sus costumbres pueblerinas y  locales.


Por un camino asfaltado que cruza la campiña irlandesa, circula  una mezcla extraña entre carretilla y motocicleta,   un hibrido que traduce el intento de asimilar avances tecnològicos del mundo exterior, a los recursos y posibilidades del medio. Siento que a pesar de ese intento, en el fondo lo que subyace es  la resistencia muy humana de renunciar a lo conocido para darle paso a lo novedoso, para aceptar en su totalidad ese cambio que transforma vidas y costumbres.-


Es proverbial el gusto de los irlandeses por la cerveza, por esa negra y espesa bebida tan peculiar y caracerìstica de Irlanda. Campesinos, seres comunes parecen haber salido a buscarla, y la traen ya elaboradas y  espumeantes desde los campos, arrastrándolas con sogas.  


En todas las comunidades rurales - y de las otras también! - las figuras de las chismosas son algo comùn, y estas dos Señoras que parecen no percatarse de su traslado por los aires sobre aguas tumultuosas, volando sobre un paraguas, me ha parecido una imagen con mucho humor y plena de tolerante ternura.


 Soberbio el uso que hace el lugareño de este nuevo adminìculo que ha venido a complicar su vida, sin igual la expresiòn del perro al escuchar la voz de su amo en el otro extremo del viejo teléfono. La modernidad que avanza sin dar el tiempo necesario a la adaptaciòn y aceptaciòn de las inevitables consecuencias.



El caracter  del lugareño lo muestra sujeto a sus propios tiempos, absorto en sus placeres - la mùsica o una caminata a orillas del mar - no advierte los fenòmenos ni las circunstancias que están modifiicando su mundo y sus costumbres. El perro, a espaldas de su amo, es quien advierte y observa curioso, las bolas de fuego que surcan un cielo que el hombre parece desconocer, darle la espalda casi intencionalmente.

Es el mismo Lawlor quien nos dice: "Llamo a mi trabajo surrealista. Tomo elementos de mi entorno y mezclo ese tema con los lugareños en su mundo haciendo lo que más les gusta  hacer. A su modo han contribuido a crear su propio ambiente, ya sean agricultores, empresarios, estudiantes o exactamente lo contrario. Cada ciudad tiene sus propios personajes y  caracterìsticas que, aunque básicamente sean las mismas, son ùnicas para cada uno en particular. Felicito a estas personas y a su caracter que es justamente lo que los hace ùnicos".





Entre dubitativos y asombrados, son los niños quienes perciben los cambios con mayor naturalidad, y los ùnicos capaces de  hacer la transiciòn sin conflictos y plenamente. Será el asombro o la posibilidad de un nuevo juego, lo que los integre a las novedades. 
Continúa diciendo Lawlor: "El humor en los pequeños gestos de la gente irlandesa es fantástico. Todos con los que me encontré mientras pintaba, eran personas honorables, cada uno con una historia dibujada en sus rostros   y un brillo en sus ojos que desmiente su edad. No hay nada mejor para mi que captar el caracter de esas personas y presentar el resultado final ante ellos".-




Innegablemente el caracter del irlandes es complejo y, a veces, contradictorio: tienen el ìndice más bajo de matrimonios en la Comunidad Europea, pero la tasa de natalidad más alta; es un pais conservador, aunque es notorio su espìritu de rebeldìa; dedican muchos recursos a obras de caridad a pesar de no ser un pais con grandes fortunas. Parece ser que el propio Sigmund Freud dijo que era el único pueblo al que no seria ùtil aplicarle el psicoanálisis.-





Captado el mundo con la sensibilidad de Jimmy Lawlor,  no descarto que, de ser posible, el mismo Salvador Dalì hallaria placentero salir a pescar sus sueños por los riachuelos de la campiña irlandesa... 




El siguiente cuadro nos muestra una realidad que, plasmada en nùmeros, no deja de sorprender...


Históricamente los irlandeses han sido emigrantes por variadas causas, desde razones de ìndole polìticas, opresiòn religiosa o problemas econòmicos, más de 80 millones de personas conforman la diàspora irlandesa.  Muchas y numerosas son las colonias irlandesas en Australia, Canadá, Argentina, Nueva Zelanda, Mexico, Francia y Alemania; y significativamente,  personas de ascendencia irlandesa en los EEUU son diez veces más numerosas que en la propia Irlanda.  El joven del cuadro, caminando por un camino sin nombre, lleva a su espalda las maletas de los mùltiples destinos a los que lo llevarán sus pasos...


Y con este otro caminante anònimo, que en su trayecto deja tras si  una historia de lecturas y sueños,  terminamos el recorrido por esa tierra encantada  que pinta y comparte Jimmy Lawlor, una Irlanda conflictiva  y rebelde que sòlo la sensibilidad de este artista logra captar  y mostrar desde sus costados más tiernos, cándidos y amorosos  y, sobre todo, con un excelente sentido del humor...!



domingo, 16 de diciembre de 2012

Ludmila Curilova, princesas desconocidas

Convengamos que todas las mujeres somos Reinas... 
Convengamos que todas las mujeres lo sabemos, aunque no todas lo expresamos..., por eso cuando me enfrenté a las Damas de Ludmila Curilova, supe que ese era el punto de contacto entre ella, una mujer nacida en una ciudad del este de Rumania,  y yo.
Tuvo Ludmila la suerte de nacer en el seno de una familia dedicada por entero al Arte, en un ambiente de plena creatividad, fomentadora de sus tempranas inquietudes artìsticas.
Padre y Madre vinculados al Teatro Nacional Maldova de Opera y Ballet, el primero como escenògrafo y la segunda como bailarina, fueron los mentores de la niña que siempre encaminò sus pasos hacia el mundo de color, texturas y movimiento que fueron su cuna.
Cuando jovencita, su pasiòn la llevò a estudiar en la Escuela Superior de Arte, y allí enriqueciò su técnica, conociò variados estilos y medios de comunicaciòn, fusionándolos con su espìritu y aquello que deseaba expresar.



Lo que me ha atraido es la atmòsfera que crea y comunica en sus cuadros,  lo  hace a  traves de una  luminosidad sabiamente fundada en colores evanescentes, trazos cortos  y dibujo minucioso.



Ludmila - en mi entender -  guarda en su pincel la magia de su niñez, de mundos de ensueños en donde las princesas existen para ser admiradas, mantenièndose alejadas de la realidad. Existen  ineludibles razgos folklòricos en ella,  hasta diria que por momentos se fuga en el tiempo y abandona geografìas conocidas, para rescatar la atmòsfera de otras mujeres en otras circunstancias.  Estas tres mujeres en torno a una mesa, están rodeadas de una pátina  dorada que se irradia desde el fondo del cuadro, iluminando las figuras de razgos y estilos bizantinos, ataviadas y enjoyadas como solian hacerlo las damas de la corte del viejo Imperio.-



Las posturas son siempre lánguidas, las manos descansan en sus regazos,  abandonadas de toda tarea que no sea su propia laxitud.  "Todavia creo en cuentos de hadas. Una de mis expresiones favoritas es que cada mujer lleva una princesa en su interior", nos dice Ludmila. Y de verdad eso es lo que captamos en sus cuadros en donde los personajes tienen una evidente impronta romántica, son encantadoras y subyugan a pesar de la indiferencia de sus ojos siempre  cerrados o manteniendo baja la mirada.




Casi todas las mujeres pintadas por Ludmila tienen la cabeza cubierta, o por un sombrero, una corona, una diadema o aquel detalle que las destaca. Las joyas son filigranas exquisitas que le deben haber insumido varias  horas de trabajo minucioso y detallista, asi como tambièn las telas de sus vestidos o mantos. Los colores son variados, pero todos subordinados a la dama de cada cuadro.  
Los elementos que las acompañan son escasos, pero que hacen a la escenografìa como complemento que se plega a la postura de la mujer, a sus ropas y estilo indicadores de una época o nivel social.





Esta dama entre mullidos almohadones, no sabemos si descansa o simplemente se encuentra allí  para ser admirada. La escenografia y el vestuario nos lleva fuera del folklore que alimentò otras pinturas  de Ludmila.
En el año  2001 Ludmila se instala en Canadá con su familia  y comienza otra etapa para su vida personal y artìstica."Uno de mis mayores deseos es ver gran parte de nuestro mundo, tanto como sea posible y Canadá es un paìs que realmente me da una posibilidad junto con una vida estable y un futuro para mi familia".   



Las Damas están siempre solas, la presencia masculina es obviada. Hieráticas e imperturbables, posan ante nuestra mirada desafiando a  la imaginaciòn que se siente tentada de inventarles historias.





Ricamente vestidas o adornadas con sencillez,    no pierden la compostura estableciendo distancia entre ellas, su lugar en el mundo del cuadro, y el observador.




Son mujeres de ciudad, de salòn, de corte... son princesas solitarias que no se permiten mirar más allá de sus ropajes  y ricas joyas,  son frìas a pesar del  cálido cromatismo y  luminosidad con que las rodea su creadora.  Las flores que alguna sostiene entre sus manos, no las aparta del frio; la barra del bar en que se apoyan displicentemente, está solitaria, no hay invitados al convite del diálogo, la risa y el calor.
Son mujeres destinadas a cumplir el rol de princesas con exclusiòn de emociones y sentimientos.
Ludmila Curilova  les infunde alma de princesas, innegablemente, pero me impide sentir què cosa late detrás de esos ropajes, más allá de la frialdad de las joyas, sin poderlas mirar a los ojos.




Al final,  y sin negar la belleza que trasmiten, no creo sean éstas las Reinas que conozco ...!












sábado, 15 de diciembre de 2012

Will Cotton, el dulce deseo del consumismo



Inevitablemente debia comenzar por este video al abordar la obra de Will Cotton, pintor norteamericano nacido en Massachusetts en 1965 quien ha desarrollado su estilo basándose en una relaciòn directa entre los sentidos de la vista y del gusto. Ya les diré más adelante, còmo se vincula un pintor con este video de Kate Perry.
Will Cotton vive actualmente en New  York,luego de formarse como pintor en Francia. En este punto  hallamos pie para comenzar a intentar explicar lo que es la caracterìstica sobresaliente del conjunto de su producciòn artìstica:  sus pinturas se mueven en un mundo de dulces, chocolates, pasteles y confites en el que desborda su veta onìrica, instalando en esos escenarios a mujeres desnudas, sensuales y hermosas que coronan sus cabezas con extravagantes coronas de caramelos y nadan en espumas de azúcar. Nadie que haya pasado por Francia, puede regresar sin haberse fascinado por la pasteleria de ese paìs...



Lo interesante de todo esto, y sin incursionar aùn en mayores profundidades, es que el pintor tiene en su estudio un horno profesional en donde  hace sus propios pasteles que luego utiliza  para crear sus paisajes dignos de "Hansen y Gretel",  y para decorar a las chicas que serán sus modelos.-

























Muy conocido en la comunidad artìstica de New York, realiza frecuentemente grandes reuniones en su estudio para degustar sus productos y tambièn, en galerìas en donde además de saborear sus pasteles, los concurrentes acceden a sus obras tan singulares.-  
El nos habla de esta modalidad:  "La diferencia entre la visita a mi pastelería y cualquier otra, es esencialmente sensorial. No es sólo una selecciòn aleatoria de los dulces, es una colecciòn de olores y sabores que han sido importantes para mi al momento de pintar".-
Este hombre que, entre otros lugares, estudio en la Academia de Arte de Manhattan en New York, fue creando su identidad como artista en un proceso no muy diferente al de otros muchos pintores de todas las épocas. El buscaba aquellos sìmbolos que resonaran en su interior, que hicieran contacto con su vocaciòn de comunicador a traves del arte  y, que a diferencia que quienes han desarrollado sìmbolos mitològicos o religiosos,  tardò en ubicar su vehìculo expresivo ideal.
Comenzò esa bùsqueda en  el mundo de la publicidad, rescatando las imágenes de su infancia, las del conejo del aviso de Nestle -Quik por ejemplo -, y muchas otras que lo habian atraido en su niñez.- Recordò su deseo infantil de perderse en bosques y paisajes de caña de menta, volar sobre nubes de algodòn de azucar, deslizarse por montañas de chocolate.
"Yo estaba buscando una metáfora a partir de la cual poder representar un paisaje entero de deseo e indulgencia. No es tanto la comida como los dulces, los que me parecen realmente interesantes. Su ùnica razòn de ser es el placer. Pensé que si podìa hacer un paisaje de dulces podrìa representar la total inmersiòn en el mundo del placer".-
Hacia la dècada de los 90 comienza a desarrollar su iconografìa, la que indudablemente estuvo adcripta al estilo Pop de esos años, y nos dice: "Mi impulso inicial para hacer estos cuadros realmente saliò de la conciencia del paisaje del consumidor comercial que conozco. Todos los días nos bombardean con cientos, miles de mensajes especìficamente diseñados para incitar el deseo dentro de nosotros".-




Estos esfuerzos iniciales no le conformaron enteramente, ya que se veìa como un gran ilustrador de libros infantiles, fantásticos e irreales. Su propòsito era inventar mundos más creibles en el que poder desarrollar una historia completa, y  asì lo hizo. "Es la narraciòn, lo que cuento a traves de ellos lo que los hace reales. Estos paisajes son irreales, sublimes, más allá de la posibilidad de la experiencia humana."Al pintarlos les da categorìa de realidad, un entorno perfecto en que desarrollar una Utopia, la suya.-
Desde el año 2002 comienza a pintar figuras desnudas, con modelos al estilo pin-up, poblando asì sus tierras de caramelo con hermosas mujeres.



Estos personajes femeninos son los ìconos de la indulgencia y de la languidez, sus poses asì lo expresan, cómodas y  relajadas, ese es el escenario en el que encuentran su razòn de ser.
Dice Cotton: "Estas pinturas son todas acerca de un lugar muy  especìfico, es una utopia en la que se cumplen todos los deseos todo el tiempo, es decir, en última instancia, el deseo deja de serlo, ya que no existen cuando falta el impulso insatisfecho".-






Debemos decir que este entusiasmo por la pastelerìa le llevò a abrir una panaderìa  pop-up en New York, en donde vende sus cuadros, pasteles y  tartas.  "Creo que es un pasatiempo gratificante. Al final de un dia pintando, un dìa difìcil y exigente en donde todo es posible, el  sumergirme en el mundo de los pasteles con sus limitantes para hornearlos, es realmente calmante. Lo mejor que puedo hace es seguir la receta exactamente, sin desviarme. Cuando vuelvo a mis pinturas, encuentro más espacio para la creatividad".-

Es esta creatividad a toda prueba, en donde hace arte que es a la vez serio y accesible, popular;  que le  ha permitido abordar otros proyectos como el video del inicio, el de Katy Perry - "California Girls - que ha sido visto por más de 60 millones de personas en  YouTube. "Cuáles son las probabilidades de que muchas personas puedan ver - en esa cantidad - la obra de un artista?", es algo asombroso!
Pero no nos confundamos, la obra de Will Cotton tiene un sentido más hondo  y tan particular que es "degustado" por los fans de Katy Perry, pero tambièn por la ex Directora del Museo Guggenheim ,  Lisa Dennison, quien le encargò un 

cuadro para  una exposiciòn en la Galeria Sotheby en Manhattan basado en la Divina Comedia de Dante. El aporte de Will Cotton, fue esta pintura de una mujer recostada en una nube de algodòn de azùcar y helado medio derretido...


La pintura de Will Cotton es un medio de satisfacer los deseos más comunes, el algodòn de azúcar, la crema, los helados provocan a cualquiera en cualquier lugar del mundo que se les conozca.
La estética sin duda, pertenece a las caracterìsticas del arte Pop, pero descubro elementos que me hacen evocar el arte rococò  mezclado con ciertas caracterìsticas del mundo contemporáneo y los gustos de ciertas  clases sociales de alto poder adquisitivo y del mundo del espectáculo  como el de Katy Perry.-
De todos modos, no es todo dulce frivolidad, comodidad pasatista e ilusoria; detrás de esas montañas de azùcar y caramelo en que jóvenes y hermosas mujeres posan con soltura, subyace la reflexiòn sobre estos tiempos en donde la decadencia se oculta en el esplendor, la abundancia y la comodidad. Pienso que existe en Cotton un espìritu que critica a la naturaleza humana e insinua un  final inevitable para esos castillos de galletas y mazapán en que se han convertido las estructuras de los hombres de estos tiempos.





La superficialidad que se ha instalado en nuestras construcciones tanto materiales como mentales y filosòficas, nos han alejado de las cosas realmente importantes , y nos conduce a la   inevitable implosiòn de esta civilizaciòn en que vivimos cegados con la obsesiòn destructiva de satisfacer todos nuestros deseos a como de lugar. Vivimos cegados y distraidos por las dulzuras del consumismo, cometemos todo tipo de excesos, nos empalagamos con las cosas y olvidamos qué daño tan profundo causan.-
Aquello que se nos muestra como más inalcanzable, es lo que nos moviliza con más ahinco y nos mantiene ocupados, distraidos de esencias y sabores que nada tienen que ver el azùcar ni el mazapán-