domingo, 14 de octubre de 2012

El nido



Elizabetta Trevisan
                                EL NIDO

Mi cama fue un nido
 y en sus ramas cantaban los pájaros.
Mi cama fue un roble,
y mordiò la tormenta sus gajos.

Deslizo mis manos
por sus claros maderos pulidos,
y pienso que acaso tocò el mismo tronco
donde estuvo aferrado algùn nido.
Mi cama fue un roble
yo duermo en un àrbol.

Es un àrbol amigo del agua,
del sol y la brisa, del cielo y del musgo,
de lagartos, de ojuelos dorados
y de orugas de un verde esmeralda.
Yo duermo en un àrbol.

En un àrbol todo perfumado y tibio,
acaso por eso me parece el lecho,
esta noche, blando  y hondo, cual un nido.
Y en èl me acurruco como un avecilla
que busca el reparo de su compañero.
Què rezongue el viento, que gruña la lluvia!
Estando en mi nido, no sé lo que es el miedo.!


Juana de Ibarbourou.-

Elizabetta Trevisan

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por aquì los espero...