jueves, 22 de noviembre de 2012

Karl Bang, "Maestro del Eclecticismo Contemporáneo"

Les invito a conocer las pinturas de un chino formado en la vieja escuela pictòrica de su pais, con sus particulares recursos y espìritu milenario; al que se le suma la  tradiciòn europea a traves de sus vivencias y aprendizajes en Francia y Bélgica.-
Hablamos de Karl Bang, quien naciò en Shanghai en el año 1935 con el nombre de Bong Ka.  Este hombre que recibiò, como ya expresè, la influencia de la pintura milenaria china, viviò bajo la Revoluciòn Cultural de Mao Tse Tung, años en los que se vio obligado a pintar sólo las imágenes de la propaganda del gobierno.
Recién en 1984 se le dio permiso para salir de China, dirigièndose a EEUU en primer lugar y luego a Europa.
Libre al fin para expresarse como lo deseaba, comenzò a pintar hermosas mujeres a las que convirtiò en arquetipos de lo femenino a traves de razas y culturas diversas.



A traves de sus cuadros, las mujeres se convierten en seres de valor universal, en quienes el pintor encarna las virtudes más excelsas de la Humanidad, como la delicadeza, la gentileza, educaciòn y, sobre todo, su belleza interior.






Sin importar sean del Lejano Oriente, de la subyugante India o del Japòn, las mujeres son plasmadas con exquisito gusto, con detalles que las caracterizan y convierten en verdaderos ìconos de sus culturas y sociedades respectivas.


 


Su estilo es propio de la fusiòn multicultural que significò su formaciòn artìstica, bajo influencias tan definidas como la tradicional disciplina china y las escuelas europeas .-
Esa fusiòn y ese estilo tan particular le ha valido el titulo de "Maestro del Eclecticismo Contemporáneo" por el que es reconocido y valorado allí en donde exponga sus obras.





El eterno femenino se enseñorea en cada una de sus pinturas, las mujeres reinan por su belleza y por la visiòn idealizada que el pintor no puede negar al recrearlas.




Se percibe la cuidadosa selecciòn de los elementos con que rodea a cada una de las mujeres, desde los naturales hasta los ornamentales, ya que a traves de ellos el observador podrá ubicarlas en el marco de determinadas geografìas y paisajes.






Sensualidad y delicadeza son el razgo comùn en todas ellas, lo comparten sin importar el lugar en el que el pintor las ubica ni còmo las presenta, ni el caracter que les da, sean humanas o diosas...










Al fin de cuentas, una llega a sentirse homenajeada ... y eso es siempre gratificante, seguramente Karl Bang lo sabe y por eso insiste en idealizarnos...















1 comentario:

Por aquì los espero...