miércoles, 7 de noviembre de 2012

Patricia Traub, las especies semejantes...

El amor por los animales moviliza a muchìsimas  personas que, cada una desde sus posibilidades y recursos, hace lo suyo en beneficio de nuestros "hermanos menores".  Me he encontrado con alguien que ha encontrado una maravillosa manera de unir su afán preservacionista con una indiscutida calidad y pericia pictòrica.
Estamos hablando de Patricia Traub quien, desde hace muchos años se ha interesado por la vida de los animales en cautiverio y en sus habitat naturales, por lo cual se ha instalado en el Zoo de Philadelfia y viajado al Africa para observarlos con detenimiento y precisiòn al momento de plasmarlos en sus telas.




Y lo que surge al mirar los grupos que pueblan algunas de sus obras no es más que la comprobaciòn de que pelos, cueros, plumas, escamas y pieles no son más que meros vestuarios para unos seres que comparten un mismo destino como habitantes del planeta.



La convivencia se muestra armoniosa  a pesar de las aparentes diferencias,  ya que en todos la sangre corre por las venas, huesos sustentan su encarnadura, mùsculos y tendones se tensan para el movimiento..., no hay grandes desencuentros.  La  artista los reune sin olvidar la sutil diferencia que puede existir entre un amoroso compañero y el giro imprevisto que los convierte en cazadores  y presas, pero todos están allí en pacìfica coincidencia.
Su mirada es tambièn la de una excelente naturista, detallista y minuciosa, observadora cuidadosa que logra plasmar el mùsculo en reposo o la inminencia del salto o el zarpazo.  Hay cuidado amor en su trazo, y en eso, asi como en la composiciòn de los cuadros, en los colores y en la luz, no se encuentra  muy alejada de las obras de Rembrandt o Durero, la influencia de estos maestros de la pintura es percibida en el manejo de esos elementos que hacen al equilibrio y acabado armonioso de una pieza.





Los cuerpos humanos son meramente eso, cuerpos de animales que no tienen escamas ni plumas, sino piel, por lo demás las diferencias no los hace más o menos hermosos, sino simplemente un eslabòn de la cadena alimenticia o de lo que nos hemos ocupado en estudiar - para distinguirnos - como "seres evolucionados"..., cosa de la que no estoy para nada convencida!







He elegido esta imagen para el final, ya que los brazos de la mujer sobre el mono Colubus, en vìas de extinciòn, me trasmite claramente la intenciòn de amparo y protecciòn, aunque el rostro pueda parecernos tan  inexpresivo como el de cualquier animal que no conozcamos..., un razgo más de semejanza entre las especies que pinta Patricia Traub.-


Patricia Traub, nacida en Pennsylvania en 1948.-




















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