jueves, 1 de noviembre de 2012

Varsha Kharatmal, la mirada milenaria...

La India lejana y subyugante guarda tesoros maravillosos a los que no es frecuente acceder en nuestro diario vivir.  La mirada de la Bruja se focaliza  allí para conocer a una mujer que trasmite, a traves de sus creaciones, toda la antiquísima tradiciòn hindù en el tratamiento de la figura femenina y sus profundos significados religiosos y culturales.
Se trata de Varsha Kharatmal, una joven mujer que ha encontrado en la pintura el vehìculo perfecto para comunicarse, ya que es sordomuda.
Naciò en el seno de una  familia de artistas y su amor por la pintura naciò en el mismo instante en que conociò los colores  y todas las posibilidades que le brindaron para plasmar su rico mundo interior.
Varsha tuvo que superar las dificultades de su sordera y su mudez, pero logrò terminar la escuela secundaria y, ya con 30 años logrò matricularse en una escuela de arte para recibir un curso básico de pintura. Previamente habia sido rechazada en la escuela de arte de Satara por su incapacidad de escuchar. Todos estos acontecimientos no impidieron, sin embargo, que en Octubre del año 2011 ganara el segundo premio en la secciòn de Arte Popular y Tribal del Ministerio de Arte y Cultura del Gobierno de la India, por su pintura "Pareja Peshwa".-



En este primer contacto con una de sus obras, impresionan los colores en primer lugar, son frescos y alegres; los rojos, azules y naranjas protagonizan una escena en la que no hay sombras  y las figuras son armoniosas y de gran belleza.
Varsha rara vez suele pintar escenas dramáticas, ella disfruta al representar la satisfacciòn de la vida, sin aquellos problemas en que la mente esté involucrada y genere inquietud o incertidumbre. Las figuras son lo que son y plasman un momento de serena  y armònica belleza.-


En las figuras representadas destacan y sobresalen el tamaño y expresividad de los ojos, trasladándole su propia condiciòn vital, en que la voz y  la audiciòn están ausentes y son los ojos los que logran comunicar emociones e intenciones.


La riqueza de los colores presta a las figuras todo el ornamento caracterìstico de las mujeres hindùes, con sus joyas y arreglos particulares, la cosmética del rostro en donde, aparte de los ojos, resaltan las bocas, rojas y delineadas  con trazo fuerte y sonrisas sugerentes.Pero ha sido en aquellos cuadros en que se aprecian los cuerpos y posturas de la figura femenina en donde la evocaciòn y referencia a un arte milenario, se  vuelve muy claro y evocador.

El cuerpo de las mujeres representadas tiene una estética muy definida, en posturas que, para el ojo occidental, resultan insinuantes algunas y forzadas otras. En realidad toda la cultura hindù pesa sobre el trazo de Varsha y su concepciòn de la figura femenina no hace más que seguir lo que es tradicional en el arte de ese paìs. Cualquiera que haya visitado monumentos y museos en la India,  o visto su arte en libros y revistas, no puede haber dejado de percibir la multiplicidad de las formas femeninas, llenas de sensualidad, de una belleza exuberante y voluptuosa, de formas plenas, pródigas y abundantes.Asi expresado parece haber un contrasentido con los fundamentos religiosos y filosòficos  imperantes en ese paìs,  en donde se predican el desapego y el renunciamiento a la falsedad del mundo y su futilidad, pero la clave de todo esto se encuentra en el caracter simbòlico de las formas. De profundas raices en la historia religiosa de la India, las representaciones de mujeres en las obras arquitectònicas, esculturas y pinturas, son el sìmbolo de deidades femeninas, cada una representadas por una doncella diferente que encarna una faceta de la psicologìa y funciòn de la mujer en las diversas comunidades como, por ejempolo, la doncella  del placer, la de la inteligencia, la doncella del ego y las de los sentidos (oido, tacto, olfato, vista); la doncella de la resoluciòn, la de la memoria, etc
La figura femenina sirve al artista indio, y a Varsha tambièn, para repetir un mensaje que es parte esencial de su cultura, una simbologìa còsmica de la femeneidad, de la funciòn creadora de las mujeres, de sus artes de seducciòn, despliegues de sensualidad y atractivo para completar la obra del Universo en la Tierra.



Pareja de esculturas del Templo de Chitragupta - India


Las pinturas de Varha interpretan lo femenino, y lo hace - como hemos visto - con colores brillantes, generando imagenes de gran impacto por su belleza y  una simplicidad que, en realidad enmascara toda una complejidad simbòlica y tradicional.  Sus mujeres son de casta elevada, lo demuestran sus ricos ropajes, joyas y ornamentos, pero las hay tambièn tribales, representadas en su existencia ordinaria. Los personajes masculinos tienen las mismas particularidades, acercándonos a un ideal de belleza oriental y  todos, compartiendo una fuerte sensualidad.










Varsha Kharatmal













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