viernes, 25 de enero de 2013

Lorraine Christie, historias de ciudad

Con Lorraine Christie no nos hemos visto nunca, y no creo que eso llegue  a suceder; pero no importa... desde el mismo instante que conocì su obra senti que somos viejas conocidas...
Y la razón es muy simple, creo haber contactado con su espìritu creador en lo que éste tiene de emocional, de sentimental; porque eso es lo que me trasmiten sus cuadros y los anónimos personajes que los pueblan.
Lorraine es irlandesa, nacida en Belfast en 1967, vive en Estados Unidos actualmente y le encanta viajar.-
Lo demás... nos lo dirán sus cuadros.




Lorraine se confiesa una pintora autodidacta,  pero su pincelada es claramente impresionista, y el manejo del color, la luz y el conjunto son una puerta abierta  hacia lugares en que  suceden cosas, historias que quieren ser descubiertas. Los perfiles arquitectònicos de Paris o New  York son escenarios cosmopolitas, refinados, multifacèticos  y atractivos en donde las figuras en las calles cobran la vida que el observador se atreve a soñarles.-


Quizás un encuentro casual,  un atardecer lluvioso,  en donde toda la escena se cubre con una pàtina luminosa que Lorraine le ha impreso a fuerza de su sabio  y sensible pincel. 


Su paleta de colores usa con destaque los colores ocres, los naranjas y amarillos, para resaltar dentro de un escenario urbano y gris, esos personajes que caminan hacia  destinos que  Lorraine imaginò, y que nos invita a descubrir



No conocemos los rostros ni las miradas de los personajes, pero su postura corporal alude a un lenguaje gestual comprendido en todas partes, sin distinciòn.  El hombre que se detiena a observar a la figura de amarillo que se pierde entre los transeùntes en el primero de los dos cuadros anteriores; la figura de blanco con bolso rojo que mira a ese hombre ..., ninguno hace contacto con el otro, ni visual ni de ningùn tipo. Es nuestra mirada la que descubre estos detalles  y  crea un triángulo entre estos desconocidos que se cruzan en la calle de una gran ciudad.
En el siguiente, la postura de la mujer de rojo,  quien  parece detener el paso ante algo que llama su atenciòn, presumimos que es la pareja que se ubica en primer plano. Què historia le atribuirìan Uds?? Un encuentro inesperado?  una sorpresa desagradable?? quizás el reconocer a viejos conocidos? què es lo que ha detenido el paso de esa mujer??   El cuadro y su  significado está abierto a los observadores, y perfectamente  podrian ser el inicio  de un cuento breve, o quizás un poema...
                                La calle es donde gotea la vida
                                gota a gota, en forma de transeúntes
                                 sin dirección fija, te desplazas presuroso.



LLueve sobre esas ciudades de arquitecturas sobresalientes y conocidas, y la lluvia pone prisa a los pasos de las personas que transitan sus calles.   El piso mojado juega con sus figuras,  reflejando pasos y   prisas, las manchas que se acercan y se alejan , los colores de los paraguas que resguardan pero tambien ocultan.



 En ocasiones Lorraine ubica a sus personajes en escenas interiores y continùa jugando con encuentros y desencuentros, con emociones que dibujan los gestos, intentos de acercamiento,  y  rechazos involuntarios.


... pero de pronto irrumpen los besos, y las escenas toman otra calidez, a pesar de la indiferencia de quienes le rodean...





Algunos parecen besos robados , por sorpresa otros, besos de reencuentro aquellos y  éstos  de tregua y perdòn (les dejo a  Uds el ejercicio de imaginar cada emoción y sentimiento que provoca estos besos...)





 Me gusta imaginar el destino de esta mujer que desciende unas escaleras hacia la calle mojada.  Quizás sus pasos tengan una ruta precisa y conocida, pero y si nò??  si es el azar quien  la lleva frente a quien hace mucho que no ve...?




Conozco estas tardes mojadas, las calles brillantemente grises de este Montevideo que se presta para muchas historias, con transeúntes  que esquivan espejos lìquidos  y  continùan ensimismados bajo paraguas de colores, no muy diferente a lo que sucede en Paris, New  York, Londres o Belfast, por què nò??







 El contacto con Lorraine Christie no es solamente estètico, no es a impulso de la calidad indiscutida de su trazo y su color ùnicamente, sino a ese efecto provocador que  genera en el espectador, involucrándolo en una historia que  resulta conocida y que, si no lo es, se  puede inventar.
Ella lo dice:   "Me gustarìa que la gente simplemente se detuviera a sentir, a ser.... por un momento, para recordar lo que se siente como emociòn, buena o mala"....







"






  

jueves, 24 de enero de 2013

Arnold Desmarais, las aguas quietas...

Despues de unos cuàntos dìas sin poder dedicar tiempo y disfrute al blog, regreso con unas imágenes que me provocan en este verano caliente y hùmedo que nos abrasa. .. en esta Comarca al Sur, Uruguay.
Son imágenes plácidas, serenas y de gran belleza.
Su  creador es Arnold Desmarais,  un pintor de nacionalidad estadounidense, quien en sus inicios incursionò  en el mundo del diseño de moda, forjando un sólido oficio en el  manejo de los colores y su armonización.




Sus cuadros  no necesitan  explicaciòn, son evocadores, nos convocan a imaginar situaciones amables, vacaciones en familia, lejos de la ciudad.









El mar que pinta Desmarais es calmo, no hay  dramatismo en sus pinturas.  Las embarcaciones, por lo general ya  han llegado a la costa,   están ancladas, pero no necesitan resguado. 



Aquellas que navegan, lo hacen en aguas serenas y con velas desplegadas a un viento que imaginamos impulsador   hacia destinos conocidos, con arribos esperados y afectos reencontrados...










Me gusta imaginar el verano de Desmarais,  observar el mismo  horizonte, cruzar los mismos puentes, transitar por caminos seguros hacia  un hogar  en donde nos esperan y, quizás ...


... un perro curioso y compañero con quien jugar...


...y una cabaña solitaria en donde escondernos a soñar...
























miércoles, 16 de enero de 2013

Rogelio Manzo, retrato fiel...

Cómo captar el alma de una persona? A traves  de la historia de sus hechos y sus dichos?  de sus gestos? ayudarìa saber còmo la ven en su entorno?  Es posible realmente captar el movimiento interno de un ser humano??  reflejar las variables de su humor ? alegrìas y tristezas? la desazòn y la melancolìa?  Es posible  quizás pensar que el rostro que vemos realmente ES el de la persona que observamos?
Pretensiosamente supongo que esas preguntas se las formulò Rogelio Manzo cuando comenzò a incursionar en el arte de los retratos, imprimièndole su sello diferenciador, personal y de profundo significado.
Este notable  mexicano que vive actualmente en Sacramento,  nos recuerda en cada uno de sus retratos que todos tenemos mil caras que están en permanente cambio y,  dando un paso más en la profundidad de su arte y de su postura ante lo que retrata,  nos dice que  internamente - carne adentro -   las transformaciones  se dislocan del mundo circundante y se apartan de paradigmas, de modas, de clichés, de lo que las revistas   intentan  hacernos creer que  es la realidad de modelos perfectos en perfectas composiciones fotográficas.





Es el propio pintor quien nos dice que:  " como artista he sido implacable en mi bùsqueda de la  historia ìntima de una persona a traves de  un retrato fìsico. Donde  más se esfuerzan por reflejarse, más me exijo en mi trabajo para desenterrar la historia que subyace debajo de la superficie."




 Cada minuto que pasa por nuestros rostros deja una huella indeleble, del mismo modo que el pincel deja su rastro sobre el lienzo, capas y capas de vivencias que estratifican lentamente la carne y, junto con los años, la va desfigurando en un movimiento fantasmal e implacable. Ese es el instante que Rogelio Manzo intenta captar en sus retratos, el momento del cambio en su aspecto más aterradoramente real e igualitario, decadente si vamos  un poquito más allá.
Nos dice:  "Un retrato puede llegar a lo más profundo y exponer las historias secretas y la identidad  del modelo. Mis pinceladas revelan  su actitud, la luz se transforma en un buscador de la verdad y la textura puede revelar la angustia emocional o la felicidad de sus sùbditos.En general mi intenciòn es exponer al espectador a  un discurso visceral que trata de nuestra propia integridad  fìsica y la mortalidad".-




Observemos los dos retratos anteriores, el gesto de la mujer, su pose seductora, desafiante, segura de su lugar en el mundo; sin embargo su boca dibuja un rictus de amargura, resaltado en rojo en el marco de  un rostro macilento y gris. 
El rostro de un joven del que se puede apreciar su apostura a pesar del trazo intencionado del pintor, con     su ropa impecable, el nudo de la corbata sobre  la camisa que armoniza, las solapas del  abrigo  y todo el conjunto que podria sugerir la elegancia y el aplomo de un modelo o artista, se apoya en  una cuadrìcula  geométrica, imagen del cuidado y la perfecciòn  con que alguien desea mostrarse o mostrar. Sin embargo todo ese esfuerzo en la postura y los detalles exteriores, no logran disimular lo que sì  capta Manzo y lo plasma en esos labios demasiados  rojos y llenos, en la coloraciòn de una piel que parece golpeada, su nariz doblada y los ojos borrados a fuerza de pincel, sin posibilidad de vislumbrar su mirada y a traves de ella -  quizás, no lo sabemos  - algo de la persona que realmente es.


En ocasiones el retrato está al borde de lo macabro, la piel y la  carne lasceradas,  sanguilonentas; espejo de la tristeza que parece embargar a la mujer, en un gesto de abatimiento subrayada en la postura cabizbaja y sin posibilidad de conocer su mirada ya que la pintura ha sido intencionalmente raspada por el pintor.  Esa mezcla de belleza y horror que tienen muchos retratos de Rogelio Manzo tienen el mismo atractivo que esos films de terror en que, aùn con miedo,  permanecemos aferrados a nuestro asiento , sin poder quitar la mirada de la pantalla.  



Macabro es vislumbrar que los estereotipos con que hemos sido forjados en una sociedad que se nutre de lo superficial y pasajero, no son más que eso, imágenes falsas que nos han falseado la realidad; una realidad de la que Manzo se apropia y  hace su misiòn el revelárnosla a traves de sus retratos.



Nos dice Manzo ante su innegable fascinaciòn por los rostros humanos: "Es lo primero que veo por la mañana, el rostro de nuestro ser querido, de nosotros mismos, los rostros de todo el mundo...", y añade: " Fui al retrato ... porque yo querìa explorar lo que somos, como raza humana."-


 Ha sido una experiencia fuerte  conocer estos retratos en que la mortalidad que hermana a los seres humanos, se nos muestra con tal  intensidad,  haciendo hincapie en el aspecto más cercano, más ìntimo  y  real que es el de nuestro ser carnal, pasible de permanente transformaciòn, de degradaciòn no siempre visible. 
Rogelio Manzo nos recuerda, sin concesiones, que  la vida es un momento muy breve entre dos inmensidades, que la carne es apenas el intento - infructuoso - de aferrarnos a lo más corrosivo que es el propio Tiempo.
Somos mortales, estamos muriendo a cada instante, en cada cèlula que se apaga...
Me cuesta sobremanera adherir a ese mensaje, quizás por que aùn creo que  es mi alma, en definitiva, la que se escapa a estas  honduras desesperanzadas de Rogelio Manzo.-


Rogelio Manzo













 

lunes, 7 de enero de 2013

José Escofet, reencuentro con la magia

 Observar la pintura de José Escofet,   ha sido similar a cuando abrimos una ventana y nos envuelve  un aire fresco que mueve las cortinas y sacude nuestro pelo, esa brisa que nos quita el sopor  y nos acaricia.
José Escofet naciò en Barcelona en 1930, poco más he encontrado de su historia pero, lo que me subyuga de él, es que nos permite  conocerlo a traves de sus pinturas.
Comenzò buscando su identidad pictòrica, su lugar en el poblado mundo de los pintores españoles y europeos de su època, siguiendo estilos, colores y  formas que lo representaran.
Podemos asi citar una primera època que va hasta 1991 aproximadamente, en que incursiona con el papel y el lápiz, con trazos que  delinean figuras que se aproximan al arte figurativo de la época.
Cabeza - Lápiz sobre papel -  1970
El Artista y la Modelo -Oleo sobre tela - 1977

Vida en la  cocina -  Pastel sobre papel -   1979
Hacia la dècada de los 90 su mirada tiene otros objetivos y su pincel se vuelca  hacia la Naturaleza y  las bellezas que capta y trasmite con sencillez no exenta de maestria.
Coles decorativas - 



Bodegòn con calabazas y ciruelas -  1988













Hortensias en camino de ladrillos, gouache sobre papel -  1991








Queso, pan y vino -  1994

Grosellas blancas, duraznos y cerezas - 1994





Hasta aquì la mirada del pintor intenta hacer del pincel un obediente ejecutante que refleja la realidad de manera minuciosa, ajustada a los colores y las formas. Frutas y flores son lo que son, se nos muestran casi tangibles, apetitosas y aromáticas. Simples objetos se añaden a la composiciòn como soportes decorativos, destacados como tales.- No hay sorpresas, es la realidad ante nuestros ojos.

En las que siguen, producidas entre  1991 y  1999, se comienzan a percibir pequeños detalles que las hacen diferentes a las de la serie anterior. Observemos con atenciòn.
Manzanas y hongos - 1986

La trama de los pensamientos - Oleo sobre lienzo - 1998

























Colores de Primavera

 Si observamos con detenimiento, veremos que pequeños seres vivos van poblando sus cuadros, y la Naturaleza  ya no es solamente floral, sino que una minùscula fauna la enriquece y acompaña.
De 1999 al 2005 se intensifica esa tendencia y ya intentamos hallar a esos pequeños seres que conviven con las flores. Se acrecienta la intenciòn de internarse en ese microcosmos en torno a las flores, y su visiòn comienza a subliminarse sin perder el trazo preciso, aunque los colores adquieren otros matices que son más producto de la visiòn del alma que los de la retina fiel.-











Pirámide de Dalias





Vida en el estanque -  Oleo sobre lienzo   - 2000

 Y asì llegamos a la serie que comenzarìa en el 2006 hasta la actualidad, y ahora sì encontramos al pintor que definitivamente se deja dominar por su fantasia y se interna en un mundo al que se dirigió en un proceso largo y   sincero. El  hombre y el pintor liberan su mundo interior y los ojos del alma le permiten recrear un mundo poblado de magia, de encanto sutil y embriagador del que no podemos sustraernos.





Marcha de las Damas - 2007
Metamorfosis de un caracol  - 2007
Vuelo de angeles    - 2007
Flora -  2009

La Bella y la Bestia - 2011

Ha sido esta paulatina transformaciòn la que me ha subyugado  y conmovido,  encantado!
Es el propio Jose Escofet quien se encarga de decirnos còmo fue ese proceso: 



"Esta muy pronto me llevó al mundo de la naturaleza y las plantas. Hubo un alejamiento de la escena Still Life. Me hice, y todavía estoy, totalmente fascinado y absorbido por la inagotable variedad de flora y fauna y quería capturar esto en pinturas que veo pequeños paisajes tan íntimos. Me parece el microcosmos de naturaleza totalmente absorbente y hermosa de una manera 'mundano' y mágico y, sin duda, infinitamente inspirador. Esta conexión con la naturaleza ha demostrado ser para mí una fuente de inspiración que ha durado muchos años y produjo muchas exposiciones de trabajo. Me representa las plantas establecidas dentro de pequeños paisajes íntimos - donde el suelo, los insectos y la ganancia de peso fondo iguales en la composición.
Últimamente he estado queriendo mover el trabajo a partir de un enfoque depictional a un enfoque más subjetivo e imaginario que mejor expresa mi implicación personal y emocional con la naturaleza, para tratar de poner de relieve los aspectos más fantásticos y mágicos de lo que veo cada vez más.Las flores siguen siendo el núcleo de mis cuadros, pero diferentes elementos se incorporan como una forma de expresar mi visión de la naturaleza como un reino mágico. Puedo jugar con las proporciones y crear morphings extrañas de plantas y criaturas. Siento que mi compromiso con las plantas es tan profundo que ahora quiero expresar una visión personal de ellos, en el sentido de representar lo que el ojo no puede ver. Hay un ambiente fantástico conscientemente fuerte y surrealista para mi trabajo actual que me siguen desarrollándose. Estoy tratando de expresar mi convicción de que en la naturaleza todos estamos interconectados y de igual importancia - ya sea una planta, un insecto o un ser humano.
Este es un viaje muy íntimo. Siento que he llegado a la expresión artística hace mucho tiempo he estado buscando y me siento muy emocionado de haber dado este paso."



No puedo dejar de recordar algo que dijo Pablo Picasso y que viene tan a propòsito referido a Jose Escofet:

Pintar como los pintores del renacimiento, me llevó unos años, pintar como los niños me llevó toda la vida.”

Escofet nos muestra el camino de regreso a la inocencia, a la libre expresiòn del alma, al abandono de prejuicios y al retorno a la Naturaleza, pródiga y hospitalaria que siempre nos espera para regocijo de nuestros espìritus.-