viernes, 29 de marzo de 2013

Abel Pann, al rescate de sus orìgenes


He elegido a este pintor como representante de un fenòmeno artìstico que se desarrollò a principios del siglo XX en Palestina.-
Ese fenomeno describe parte de la historia del pueblo de Israel, aùn antes de ser un Estado y tener un territorio.
Es muy interesante observar la obra de uno, entre los muchos artistas que, llegados desde todas partes del mundo, crearon una cultura judia hebraica en tierras palestinas, aùn antes de que Israel se independizara y se conformara como Estado.-  Es esa tozuda intencionalidad, es ese particular empeño de tantos y de tantos ámbitos del quehacer humano, los que fueron "armando un paìs", aùn antes de que éste existiera. Realmente fenomenal.-
Los invito a conocer a Abel Pann (1883 - 1963), nacido en Lituania bajo el nombre de Abba Pfefferman, judio.- Hijo de una familia religiosa, su Padre fue rabino en Dvinsk, lugar de nacimiento de Abba.-
Desde pequeño mostrò inclinaciòn por el arte y estudiò los fundamentos del dibujo durante tres meses con el pintor Yehuda Pen, nada menos que el mismo maestro de Marc Chagall.-
En 1898 fue aceptado en la Academia de Bellas Artes en Odessa y en en 1903, comienza a contar a traves de sus dibujos la  historia de los judios de Europa central.
Como la mayorìa de los jòvenes artistas de su època, la meta era llegar a Paris, el lugar en donde se daban cita los mayores y más calificados maestros, las escuelas y academias.- En 1903 alquila una  habitaciòn en el edificio La Ruche, en Paris, en donde tambien vivieron Modigliani, Chagall y otros artistas judios de la época.
Se sustentaba con sus imágenes y dibujos para ilustrar los periodicos que eran populares en ese momoento.
En 1912 recibiò la invitaciòn que haria la diferencia en su vida, Boris Schatz, fundador y director de la Academia Bezalet de Arte y Diseño, lo invita a trabajar en Jerusalem.- Resta decir que ésta fue la primera Academia de Arte del siglo XX, fundada en 1906 en lo que posteriormente serìa el Estado de Israel.-
Luego de viajar por el sur de Europa y Egipto, Pann llega a Jerusalem en el año 1913 para dirigir el departamento de pintura de la Academia Bezalel, mientras su fundador  - Schatz - hacia un largo viaje por mar.-
El encuentro de Abel con la ciudad de Jerusalem le provocò un gran impacto emocional que se tradujo en su estilo y temas pictòricos. La luz con la que se encontrò Abel Pann en Medio Oriente, lo deslumbrò, y  el cromatismo de sus cuadros se convirtiò en protagonista de su obra por aquellos tiempos.- Los ocres y amarillos de la tierra de Palestina cambiaron su retina de pintor europeo y parisino.-


Al poco tiempo retorna a Europa para organizar sus negocios antes de instalarse definitivamente en Palestina, pero fue sorprendido por la Primera Guerra Mundial. Alli nacen sus pinturas de guerra y atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Realizò muchas obras, dibujos y acuarelas, para apoyar el esfuerzo francés en la contienda, y tambien más de 50 dibujos en donde muestra el sufrimiento extremo de las comunidades judias capturadas en los combates entre Alemania, Polonia y Rusia





















 

Estos dibujos de Pann provocan en los espectadores modernos la representaciòn del Holocausto, y cuando luego fueron utilizados como documentaciòn de denuncia, causaron sensaciòn al ser expuestos en Estados Unidos durante la guerra.-
Finalizada la guerra retornò a Jerusalem en 1929 y asume el cargo de Profesor en la Academia Bezalel,momento en el cual comunica que comenzará a pintar escenas de la Biblia judia.-  Retorna brevemente a Viena de donde regresa con una prensa litográfica y con su esposa, Esther Nussbaum.-
Su propòsito de ilustrar la publicaciòn de la Biblia judia comienza a realizarse, aunque nunca fue publicada. De esa época y desde esa intenciòn, son las más hermosas acuarelas inspiradas en escenas y personajes bìblicos, con una clara impronta orientalista.- Pann imagina y traduce en sus acuarelas a Raquel, Rebeca y otras mujeres de la Biblia. En los años 20 pintó beduinos y a las niñas yemenìes que se casaban en plena pubertad.-






















Su visiòn se nos muestra conmovida, enternecido por las escenas bìblicas que imaginò.- Además, refleja el sentimiento de los judios al regresar a sus tierras ancestrales, buscando en el paisaje y en los razgos de la gente local, las similitudes fìsicas de personajes del Cercano Oriente, árabes y beduinos con sus vestiduras habituales.
Estos cuadros recièn fueron expuestos en Jerusalem en los años 2003 y 2004, facilitados por uno de sus hijos quien los tenìa en celosa custodia.-








Son especialmente hermosos sus cuadros que representan a niños, imágenes dulces y tiernas de una infancia diferente a la que él conociò y que, junto a la luz y los colores de esa tierra, tanta impresiòn causaron en el pintor.-












Las costumbres de los tiempos bìblicos son captados por el pintor, y los personajes se ven recreados en sus vestimentas y actitudes, recordándonos episodios que se han convertido en ìconos para la comprensiòn popular, por ejemplo la que sigue, que nos muestra a Rebecca con su hijo Jacob, su preferido.


La madre muy joven, vestida y enjoyada a la usanza oriental, representa una escena cotidiana de amor maternal. Se destaca la naturalidad y la falta de una pose, lo que casi parece una fotografìa de ese instante amoroso; además el colorido es muy càlido,y la composiciòn no es afectada, perfectamente equilibrada. Se insinùa en el fondo, apenas insinuado, un parral a comienzos de otoño, con uvas maduras, semitransparentes y hojas rojizas.- Una belleza!

Espero les haya gustado! 






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