sábado, 30 de marzo de 2013

Kris Lewis, retratos en libertad...

En la antiguedad los artistas pintaban al hombre completo, toda su figura, todo su cuerpo era el objeto a pintar, será más tarde, con el clasicismo y en la edad moderna, cuando se le fragmenta y surge la idea de que es la cabeza la parte más importante, ya que es a traves del rostro que podemos identificar y distinguir a una persona entre millones.-
Ese debe haber sido el punto de Kris Lewis cuando comenzò a pintar sus retratos tan particulares, y se encarga de decirnos lo siguiente, quizás para que no entremos en discusiòn sobre sus motivaciones e inspiraciòn al momento de tomar el pincel:
"Cuando comienzo una pintura el tema físico, emocional y espiritual se me revela. Cada pincelada le habla al siguiente trazo, llevándome a un diálogo, enlazándonos a mí y al tema como si nos encontráramos por primera vez… Encuentro excitante esta incertidumbre y acepto la indecisa naturaleza de mi trabajo”.

Nacido en 1978 en New Jersey, estudiò en la Universidad de las Artes en Filadelfia y luego se trasladò a Los Angeles, en donde vive y trabaja actualmente.


Su inclinaciòn al retrato la fundamenta en su gusto por los grandes retratistas como Holbein y Albrecht Durero, maestros en el arte del retrato. Predominan las figuras femeninas como objetos de sus pinturas,  que suelen ser al óleo sobre madera, principalmente.




Lewis  hace una verdadera descripciòn emocional de cada una de sus protagonistas, las miradas sobre todo son de enorme fuerza expresiva, realmente se comunican con el observador, quien intenta develar esas sugerencias en los gestos y posturas.




Existen varios tipos de retratos, como el retrato familiar, el de grupo, el de las diferentes etapas de la vida, retratos anònimos, retratos sociales como de la burguesìa, por ejemplo, el retrato biográfico como el de los grandes personajes, cìvicos o institucionales, como asì tambièn de personajes desconocidos que fueron parte de la historia, sirvientes, criminales, pobres gentes del pueblo, etc, etc.  Pero existe tambièn el retrato documental, el que fue muy importante antes de que apareciera la fotografia, ya que eran la ùnica forma de conocer visualmente a una persona y una manera de preservar físicamente su existencia. En los retratos documentales se muestra a una sòla persona y se describen sus caracteristicas principales, presentando detalles vinculados con su època o con su trabajo, con su vida cotidiana, gustos o aficciones. Ese tipo de retrato tiene el valor de un documento; a su modo y en mi entender, ese es el tipo de retrato que Kris Lewis parece traducir en su obra.
No sabemos si estas mujeres y el resto de los personajes son reales -quizás si, quizás no -pero Lewis los rodea  de elementos singulares o los ubica en una escenografia determinada. El punto es el vìnculo entre el personaje y su entorno, ya que como complemento o como ruptura, los escenarios y elementos con que el pintor los rodea, son provocadores y francamente surrealistas, algunos.




No podemos hablar del logro que el pintor haya tenido en cuanto al "parecido" con la realidad pintada, porque no sabemos si tuvo modelos reales, con nombre y apellido que reclamaran una identidad en el resultado final, pero en realidad eso no importa ya que Lewis es un buen creador de efectos, cosa que logra con su excelente técnica pictòrica. Obviamente, lo importante aquì es el efecto que produce, la reacciòn emocional o conceptual, esa respuesta que provoca y genera en el observador.-




No podemos olvidar que estamos en la época del psicoanálisis, y entonces el retrato se convierte en una herramienta excelente para desvelar las zonas más oscuras y misteriosas del alma humana...



 



















El logro de Lewis es trasmitirnos el "yo" de cada una de sus figuras, y eso abre ante nosotros todo un abanico de posibilidades de búsqueda e interpretaciòn de las miradas y los gestos de sus personajes retratados.






Mayormente sus personajes son femeninos, pero aborda tambièn figuras de niños y de hombres que resultan tan atractivos como los primeros, con las mismas caracteristicas estimulantes para el observador.






 




En el pasado el artista estaba más sujeto a una realidad social, en donde el retrato debia mostrar al mundo valores y aspectos del retratado que lo identificaran; hoy en dìa Lewis se encuentra con la plena libertad de representar como lo desea, y lo hace totalmente, proyectándose a su gusto, a su exquisito gusto diría yo.
Los dejo con los últimos retratos y estos personajes tan subyugantes que nos miran y parecen desafiarnos a que los interpretemos, si somos capaces...


 

















4 comentarios:

  1. Me pareció interesante la obra, casi exclusiva de la figura femenina. Y unos ojos que se repiten recreando sentimientos

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    1. Gracias por tus comentarios Raquel, siempre resulta estimulante conocer què cosa despertò en otros el artista que elijo para mostrar y conocer. Un abrazo!

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  2. Desde luego que los ojos forma el objeto central, pero acompañados de la mirada, de la actitud y en ocasiones en alguna expresión del rostro. Si refleja eso, entonces se trata de un buen retratista.ç

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    1. Gracias Godoy... creo que de verdad Lewis entra en esa categoria de "buen retratista" que tù señalas.-
      Y, además gracias por tu comentario, gratifica saber que alguien lee, observa y le genera alguna reacciòn el trabajo que se comparte.- Un abrazo!

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Por aquì los espero...