sábado, 21 de septiembre de 2013

Andrey Remney, construyendo en armonìa...

Asi se presenta Andrey Remney:

"Nacì en la ciudad de Yachroma, cerca de Moscù. El lugar se encuentra en una colina, por lo que el punto de vista desde allì me recuerda las pinturas de Brueghel. El paisaje desde alli tiene diferencias de altura, el canal entre el rio Volga y Moscù,  otros pequeños rios y manantiales, bosques, campos y pueblos, el ferrocarril, el barrio de una antigua ciudad, Dmitrov; los barcos pasando a lo largo del canal y los trenes, y asì sucesivamente, una y otra vez...todo esto observe por la ventana de mi casa, desde que nacì.
La vista era como un cuadro que incluia toda la variedad del mundo. Asi que puedo decir que  mi inspiraciòn se nutre de impresiones de mi infancia y juventud , la hermosa naturaleza y  la gente extraordinaria que me rodeaba, ellos son los importantes".-


Y a partir de estas reveladoras palabras, nos va a resultar más fácil entrar al mundo de Remney; un mundo que se nos brinda en una serie de cuadros de temática y expresiòn muy singulares.-




Lo que primero nos impresiona es el colorido, luego el dibujo minucioso y detallista, la construcciòn de una atmòsfera enigmática aunque no inaccesible.
Es justamente el aspecto de "construcciòn" de la pintura lo que nos acerca a un movimiento de enorme importancia en la Rusia de los años 20:  el Constructivismo.  
Animaba a ese movimiento, la idea de que el Arte y la utilidad debian ir de la mano, ya que estaban construyendo una nueva sociedad a partir de la rebeliòn bolchevique de 1917.  Pero no es éste el aspecto que Remney traduce de este movimiento y que influye en él, sino en el cuidado extremo en la formulaciòn de la escena, en la coordinaciòn impecable de sus  motivos, en el resultado totalizador en que los elementos conviven y se amalgaman de manera bellísima.-  Y todo eso sucede en base a la presencia unificadora de la Mujer, la que "construye" el  mundo que la circunda  y que, segùn lo que parece expresarnos el pintor, ha nacido de ella misma.- 



Remney es constructivista al momento que con minuciosidad extrema, delinea los ornamentos de sus figuras y el fondo en que se insertan las mismas.  




La riqueza en el detalle, la minuciosidad del dibujo, las texturas que invitan al tacto y al asombro por lo exquisitamente logradas.-




El pintor describe con deleite las costumbres del mundo femenino,  elevándolas a categorias superiores en compañia de seres angelicales con  los que se confunden.  Todo lo que  rodea a estas figuras femeninas, por sencillo que sea, adquiere ribetes extraordinarios y, de ese modo, hace de las mujeres unos seres que escapan de lo vulgar y simple y se convierten, bajo el impulso vigoroso de su pincel,  en verdaderas REINAS.-




Magnifico es el cuidado con que diseña e integra en las telas de los vestidos, el entorno de la figura con ella misma, logra simbiosis perfectas entre unos y otro, y todo parece resolverse en las enigmáticas damas que se muestran distantes, observando con seriedad a quien las observa más allá de cuadro.-  Al final, no terminamos de comprender si somos nosotros quienes observamos, o si son ellas quienes nos miran.-





Es destacable tambièn la influencia de los antiguos ìconos de la pintura rusa, en donde las figuras se rodean de toda una simbologìa que las complementa y enriquece.-  Casi hiératicas, frìas y distantes, estas figuras icónicas están allí para ser adoradas y admiradas.






Creo que el deleite visual, el asombro admirado que sobreviene al observar estas imágenes, hace de Andrey Remney un pintor singular, con una técnica depuradìsima y un dominio magistral de la composiciòn de sus obras, las que construye con total equilibrio y armonìa, con sensibilidad y fantasia.-

Les dejo en su compañìa...








  







2 comentarios:

  1. Me tiene encantada, son maravillosas, muestran tanta sensibilidad y parecen increíbles como pintura

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Por aquì los espero...