sábado, 26 de octubre de 2013

Orville Bulman y su isla de la alegria

Conoceremos a un pintor que creo su propio mundo de colores, su propia isla de sosiego y  alegría como refugio de sus actividades como Presidente de una importantìsima empresa del Estado de Michigan en los EEUU. Hablamos de Orville Bulman quien, por nacimiento, heredò la  pròspera empresa familiar de su Padre y a la que dedicó todo el tiempo que fue necesario para mantener y acrecentar el legado recibido sin renunciar a su vocaciòn artìstica, logrando el equilibrio necesario para desarrollarla y hacer de ella tambièn, un gran éxito.-
Estudiò en la Central High School de Grand Rapids, donde naciò y al finalizar ese ciclo y antes de dedicarse a la Empresa de su Padre,  viviò durante un año en Chicago respondiendo a su vocaciòn pictòrica, desarrollando actividades de dibujante en un periòdico de esa ciudad.  El mundo de los negocios le llamaba, pero su vocaciòn era demasiado fuerte como para desoir sus propias voces. Entre los años 20 y  30 se dedicò de lleno a las actividades empresariales, pero ya en 1937 expuso en New York, en la Sociedad de Artistas Independientes. 
De esa època son estos primeros cuadros. 
Veamos:




El ambiente urbano era el motivo de su pincel y el trazo de dibujante iba creando su estilo particular.-
Hacia 1946, y debido a un problema de salud que le aquejarìa por el resto de sus días,  se traslada a Palm Beach en donde comenzarìa a pasar largas temporadas, en busca del calor y el mar. Continuó exponiendo en ese lugar y  recorriò el sur de los EEUU, visitando la Florida, Lousiana y Alabama, experiencia que se traduce en su obra que va adquiriendo el pintorequismo de la influencia africana, de esa zona de su paìs.-




Hacia 1950 comienza pintar escenas tipicas de diversas regiones de América, y le llegan, desde Haitì, las fotografìas de ese paìs y su gente que se aboca a reproducir en sus cuadros. Prontamente se enamora de ese paìs, viaja a la isla en 1952 como parte de un recorrido que hace por el Caribe pero siente que es la atmòsfera y el clima haitiano quienes realmente le fascinany motivan sus creaciones.
Se instala por largas temporadas en la isla, convive estrechamente con la gente del lugar, participa de sus costumbres, de sus ritos, de sus creencias, goza el humor de los isleños, palpita con su estilo de vida tan rotundamente diferente a lo que habia conocido hasta entonces.
Todas esas vivencias comienzan entonces a traducirse, de esta manera:





 Serán estos años de vivencias compartidas con los haitianos, los mejores de su vida, tal como él mismo lo ha expresado, y lo que este pueblo le brindò fue la oportunidad de conocer y trasmitir un modo diferente de la alegria, la de aquellos que la viven de manera espontánea y libremente, alejados de preconceptos y protocolos tan propios de las grandes ciudadades y sus còdigos de conducta.-
La fama lo llevaba a exponer en Palm Beach, en New York, Chicago, Beverly Hills, Londres y Paris. Eran sus clientes más entusiastas artistas como Henry Fonda, Greer Garson, George Hamilton y desde Europa, la misma Duquesa de Windsor reclamaba sus obras.




Los crìticos lo elogiaban, sobre todo en el logro de trasmitir la unidad de todos los pueblos, animales y plantas, personas y costumbres, en un mundo nuevo, felìz y colorido.
Tengamos en cuenta que los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial aùn eran muy vìvidos, y los años de dolor, de tristezas y pérdidas, buscaban otros modos de consuelo a traves de escenas estimulantes en que las personas se encontraran relajadas y felices en un entorno pacìfico y amable.
Y eso es lo que Orville Bulman plasmaba en sus cuadros, exactamente.
Cuadros con escenas en la selva, en donde la convivencia de animales, plantas y personas se convierte en algo posible, cercano y disfrutable.







El colorido y el trazo de Orville traduce la idealizaciòn que recrea de lo vivido en el Caribe, son imágenes en que se ignora los conflictos, en donde la paz es lo que se respira y en donde hombres y animales viven en armonìa.
"Creo que estoy atrapado en el mundo de la selva.. pero nunca ha habido un prisionero más contento y entusiasta que yo".





Su estilo roza lo naif, pero no lo es..., de todos modos el espìritu juguetón y alegre de los pintores naif,  cruza sus cuadros y deja huellas y pistas que no podemos ignorar.

Los cuadros con temas marinos son, realmente, absolutamente encantadores.
Veamos:






Las frágiles embarcaciones en que navegan los personajes, animales y mercancias, están llenas de magia y, por lo tanto, el mar se convierte en un escenario de vida más, como lo pueden ser las casas, los poblados multicolores, las colinas de Haitì, la selva poblada de animales exóticos, todo lo que pasado por la imaginaciòn del pintor, se vuelve posible y real.







En una carta a su esposa,en 1952, Orville Bulman, expresa:  "Sin duda vale la pena ser comprensivo y aceptar a las personas de cualquier credo o nacionalidad, con simpatìa y un genuino deseo de conocerlas y comprenderlas a ellas y a su paìs.... Espero no estar soñando".-
Es ese ánimo el que se percibe en estas obras,  cuando recrea escenas y personajes que nos provocan una sonrisa y ante los cuales nos rendimos, encantados. 






























jueves, 17 de octubre de 2013

Carl Larsson, el lado amable de la vida...


Les invito a conocer a un artista que pintò su historia de amor;  el amor por su esposa e hijos, por su familia, por su hogar, por todo lo  hermoso que supo apreciar y valorar,  y con lo que fundò un estilo de vida que lo ha trascendido y que logrò marcar una tendencia que identifica a un pais y a còmo gusta vivir su gente.
El pais que lo vio nacer en mayo del año 1853, fue Suecia, y su nombre es Carl Larsson.
Vino al mundo en el seno de una familia muy humilde, sujeto a todo tipo de privaciones y carencias, con una infancia igual de difìcil que dejò hondas huellas en el hombre que serìa despues.
Su inclinaciòn artìstica seguramente le llegò de la influencia de su Abuelo materno, un pintor artesanal, tan pobre como el resto de su familia.
Tuvo la suerte de que el maestro de la escuela para pobres a la que asistiò en Estocolmo, advirtiera su talento y lo recomendara para ingresar a la Academia de Arte de esa ciudad, en donde obtuvo durante los años que concurriò, 12 medallas por su calidad como dibujante.  
El trazo de sus dibujos, la excelencia en el manejo de los colores y sagacidad para expresar las atmòsferas recreadas en ellos, lo llevò a trabajar en una revista humorìstica - "Kasper" - y como dibujante ilustrador de reportajes periodìsticos en diarios de la ciudad.
Pero, siguiendo la moda de la època para los artistas que querian progresar en lo suyo, en 1877 viaja a Paris y permanece dos años en la meca del arte europeo de aquellos años.  Sin embargo, no se nutre en el contacto con los pintores impresionistas de entonces, sino que se instala por dos años en Grez,  un lugar que se habia convertido en el refugio de otros pintores suecos,amantes de la vida al aire libre. Será en ese lugar en donde descubra el arte de la acuarela de la que se convierte en eximio ejecutante; sin dejar en incursionar en otras expresiones como el dibujo al lápiz, al carboncillo, la tinta china y la xilografìa. La década de los 70 fueron años muy difìciles para Larsson, a pesar de su aprendizaje artìstico, la depresiòn hizo presa de él, alimentando ideas de suicidio, objeto de honda desesperaciòn. La estrechez econòmica y la distancia de su pais no contribuìan a que su ánimo mejorara para hacerlo prosperar.
Es en Grez donde conoce a quien serìa su salvadora y el gran amor de su vida; Karin Bergöo. La joven era oriunda de Suecia, al igual que èl, y tambien buscaba su lugar en el arte, en la pintura y el diseño y confecciòn de tapices y otras expresiones textiles que la contaban como una gran promesa. Se casan en 1883 y viajan por Suecia, Inglaterra e Italia, empapandose del arte de esos paises con toda la cultura clásica y moderna que se desarrollaban entonces.  Mientras, la vieja escuela de la revista Kasper y sus ilustraciones para los diarios de otras èpocas, lo lleva a convertirse en un ilustrador de renombre para libros infantiles, para las poesias de Shiller, los cuentos de Anderson y para novelistas de la época.
A su lado, Karin se convierte  en el centro de su vida, en su mejor y más severa crìtica, y en la mujer y madre que convertirá en un hogar la casa que hereda de su padre en Sundborn, al este de Estocolmo - "Lilla Hyttnäs" - adonde se trasladarán en 1901.
Lilla Hyttnäs se convierte en el centro de la vida de Karin y Carl, es su mejor obra, el lugar en que rompen con el oscuro y recargado estilo victoriano de aquella época y;  producto de la fresca personalidad de la joven, el hogar se llena de color y luz, en donde cada detalle es fruto de la elecciòn del matrimonio para su disfrute y el de sus hijos. Reconstruyen la casa de la misma manera que van construyendo su vida familiar, acrecentada con 7 hijos.

Veamos: 
C. Larsson -  1912



La vida familiar será el centro de las acuarelas de Larsson, sus 7 hijos y su esposa, los modelos perfectos para trasmitir la felicidad de aquellos años y, la casa de la familia,  el inicio de un nuevo estilo  que ha dejado una huella indeleble en el llamado "estilo sueco" en decoraciòn de interiores.






La acuarela le brinda la delicadeza de los colores, el trazo del dibujo es liviano y ágil, todo contribuye al logro en trasmitir la felicidad de aquellos años en que  Larsson encontrò la contrapartida de sus años de desolaciòn y miseria. 





 Veamos ahora diversas escenas dentro de la casa, observen la luz, la alegria de los ambientes, los detalles simples y comunes que se encuentran allí,  las plantas y las flores,  los colores que lo iluminan todo.








Crean su hogar en base a las cosas que les gusta, a las que necesitan para criar a sus hijos; los ambientes son amables y en todas las escenas Larsson trasmite la sensaciòn de armonìa y buen vivir,  la sencillez y un clima amoroso y atrayente.











Y en el centro de todo, siempre Karin...



Entre las aficciones de Karin, estaban la tapiceria ...



 ... y el jardìn... 



 




... las actividades al aire libre...






A Carl, aparte de la pintura...



las tareas manuales, junto con sus amigos los carpinteros y pintores de su casa...


o la ilustraciòn de libros ...











  
 Todo lo que hemos visto; y mucho más que podrìa ser material para otra entrada en el Blog,  hizo de Carl Larsson y su esposa Karin Bergöo, los personajes más populares en su pais en los años en que les tocò vivir, formar su familia y su prestigio como artistas. Pero sin duda, el legado mayor junto con las acuarelas hermosas de Carl, es la casa que aùn se conserva, convertida en museo por los hijos del matrimonio y mantenida hasta hoy por una fundación que ha tomado a su carga el mantenimiento y el darla a conocer a las nuevas generaciones de suecos que, inspirados en ellos, han encontrado ese "lado amable de la vida" que a todos nos encanta por igual...

Los invito a visitar Lilla Hyttnäs, hoy...













Me gusta pensar que ellos aùn pasean por el jardìn de Karin...