lunes, 9 de diciembre de 2013

Igor Galanina, sensualidad en libertad....

SENSUALIDAD... ésta es la palabra que nace espontáneamente al mirar los cuadros del pintor ruso, Igor Galanina quien, luego de crearse prestigio y reconocimiento en la antigua Unión Soviética, tanto ilustrando libros para niños como creando las escenografias del ballet ruso,  en 1972 decidiò emigrar junto a su familia, rumbo a los Estados Unidos.
Galanina  juega con la realidad de una manera totalmente original, combina colores y técnicas que se traducen en figuras que ocupan su lugar en la superficie del cuadro, rompiendo las reglas del equilibrio en algunos casos  y siempre provocando una agradable sensaciòn de alegria y bienestar.

Veamos:





Los cuerpos femeninos, o partes de él, por sí y en sì, cobran  bajo el pincel de Igor Galanina, una nueva realidad, una identidad que puede rozar lo eròtico, pero que definitivamente es sensual. No provocan, y son lo que son por la línea, por el color y la textura. No insinúa más que lo que muestra, es lo que es, y genera deleite su contemplaciòn, sin connotaciones ocultas o disimuladas.-






Cuando los cuerpos femeninos desnudos comienzan a ser rodeados de otros elementos, como parte de una escenografìa que está para su sustento, las líneas simples  y redondeadas que insinuaban senos y caderas de los primeros cuadros, comienzan a tener otra identidad que va más allá de los rostros y las actitudes de los personajes.-  Ahora vemos cuerpos desnudos que resaltan sobre unos cuidados fondos oscuros que tienen un deliberado propòsito: el de destacar a base de color y brillo, la piel de esos cuerpos. Ya no son sòlo lineas redondeadas, ahora podemos hablar de piel.



Y cuando esos cuerpos son cubiertos con vistosos colores, la sensualidad aùn es más fuerte, se la percibe más claramente y el disfrute de los sentidos legitima la belleza de la pintura.-

  



Desde lo puramente visual, las pinturas de Galanina son una verdadera fiesta de lo sensual, se lo celebra. En este mundo que crea el pintor, las protagonistas por excelencia son las mujeres.  Razgos aristocráticos y cuerpos voluptuosos para estas mujeres que disfrutan sentadas en un parque,  hamacándose en un trapecio por los aires o en cualquier otra actitud que le atribuya la imaginaciòn del pintor pero que siempre trasmiten  la serenidad y el control que tienen sobre el entorno.-





En los cuadros siguientes, el afán de libertad de Galanina se traduce en las actividades de sus voluptuosas mujeres, y será el circo y sus atracciones, lo que libere a los cuerpos de toda atadura, incluso la de la gravedad...




Livianos, casi etéreos a pesar de los volùmenes, los cuerpos femeninos atraviesan desde cualquier ángulo el universo del cuadro, y entre piruetas y equilibrios, trasmiten una rotunda sensaciòn de libertad y de alegre sensualidad.- 



  
  


La exaltaciòn del cuerpo en movimiento tambièn lo observamos en aquellos cuadros en que sus personajes practican variados deportes,desde la elegante equitaciòn, el patinaje, el tenis y hasta el boxeo...


















Para intentar completar el universo pictòrico de Igor Galanina, debemos observar a estos otros personajes que son todo un simbolo por sì mismos, veamos:





 Tan voluptuosos como las figuras humanas, los gatos y conejos de sus cuadros reasumen su vieja simbologìa de seres apegados a la tierra pero a la vez misteriosos.  Ambos participan de la misma significaciòn de libertad y magia, de fertilidad y resurgimiento, comulgando con la impronta de Galanina en la concepciòn de su universo pictórico. 




Esa misma visiòn del mundo se traduce al momento de pintar frutas y flores, objetos diversos que participan de la misma voluptuosidad y sensualidad que impera en toda su obra.




Los objetos son entronizados, elevada a categorìa de arte su sencillez, olvidado lo utilitario de su función original, del mismo modo que flores y frutas parecen despojarse de su naturaleza para convertirse en otra cosa que al pintor le provoca y deleita.-







 














 Para terminar, esta ùltima pintura que, creo, encierra toda la cosmogonia de Igor Galanina,  el cisne:..


Un cisne blanco y otro negro parecen deslizarse en una zona intermedia entre agua y cielo, entre dos planos de la realidad que, al final son nada más que UNA.  Simbolo integrador de todos los elementos, los cisnes son de sangre caliente (energìa fuego), viven en el agua (emociones), anidan en tierra (lo físico) y viajan volando por el aire y los cielos. Es este proceso de conexiòn con la Unidad lo que justifica el afán de libertad de Igor Galenina,  la exposiciòn  a traves de sus recursos expresivos, de su propio espìritu, libre, sin ataduras, liviano y alegre, voluptuoso y sensual...
















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