sábado, 7 de diciembre de 2013

Luis Romero, su lugar en el mundo...

Hace mucho ya que he dejado de creer en las casualidades, por eso el haber encontrado la obra de este pintor andaluz, Luis Romero,  la atribuyo a esa magia que suele rodear las cosas que se hacen con amor..., como este Blog, por ejemplo!
En la entrada anterior vimos las pinturas de un brasileño enamorado de su gente y de su tierra, traducido en imágenes vibrantes y de fuerte impacto cromático..., ahora descubriremos ese mismo amor a traves de la imagen idealizada y poética de este pintor español, por una tierra que tiene, tambièn,  magia...pero, para que sea completa, la mùsica...


Veamos:



La tarde está muriendo 
como un hogar humilde que se apaga. 

Allá, sobre los montes, 
quedan algunas brasas. 

Y ese árbol roto en el camino blanco 
hace llorar de lástima. 

¡Dos ramas en el tronco herido, y una 
hoja marchita y negra en cada rama! 

¿Lloras?... Entre los álamos de oro, 
lejos, la sombra del amor te aguarda.





La técnica impecable de Luis Romero conjuga con su realismo poético, con su habilidad para crear atmòsfera y transportarnos a esos paisajes campestres del sur de España radiantes de luz de los veranos andaluces...




De su mano atravesamos pueblos mágicos, calles y plazas,  viejos muros y torres que custodian la historia y amparan otros sueños...





A la desierta plaza 
conduce un laberinto de callejas. 
A un lado, el viejo paredón sombrío 
de una ruinosa iglesia; 
a otro lado, la tapia blanquecina 
de un huerto de cipreses y palmeras, 
y, frente a mí, la casa, 
y en la casa la reja 
ante el cristal que levemente empaña 
su figurilla plácida y risueña. 
Me apartaré. No quiero 
llamar a tu ventana... Primavera 
viene ?su veste blanca 
flota en el aire de la plaza muerta?; 
viene a encender las rosas 
rojas de tus rosales... Quiero verla...



 La paleta de colores de Luis Romero es idealizada y poética, rescata la realidad y la pasa por el filtro de sus emociones, recreando escenarios existentes y proyectándolos a  una supra realidad imperecedera, siempre presente.


  

La mirada del pintor realza la plasticidad de las casas y nos señala la diferencia entre la arquitectura y la naturaleza, y lo logra a traves de tres planos bien definidos: tejados, árboles y montañas, todos ellos bañados con una luz que golpea e irradia sobre el cuadro, sin que se vea desde donde proviene.-





La magia de su pincel se acentùa en sus paisajes nocturnos y nevados, cuando desciende una luminosidad casi lirica sobre la composiciòn y  la transforma...
Pienso que todos, aunque no seamos pintores ni poetas, guardamos en el corazòn un lugar especial para la tierra que nos vio nacer, y somos capaces, al momento de evocarla,  de recrear sus paisajes tamizando sus colores a traves de la emociòn...
Los poemas son de Antonio Machado, aquel que alguna vez dijo:

Tierra de alma, toda, hacia la tierra mía, 
por los floridos valles, mi corazón te lleva.




1 comentario:

  1. *-* wow q bellas pinturas ..¡¡¡ ^^
    hermosos poemas ^^

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Por aquì los espero...