martes, 7 de enero de 2014

Joe McFadden, la feliz alianza del Arte y el Humor

Encontrarme con la obra de Joe McFadden ha sido un verdadero deleite, la oportunidad de conocer de què manera el humor se hace aliado del arte y , cómo - juntos - generan una verdadera caricia para elevar los estados de ánimo, tan agredidos en este mundo de hoy. 
Brevemente, los datos biográficos de Joe nos dicen que naciò en Connecticut, EEUU, pero muy joven se trasladò a la Florida, a raìz de la muerte de su padre.- Estudiò en la Universidad Estatal de la Florida y allí obtuvo su Licenciatura en Arte y con ella bajo el brazo, se fue a conocer New York, Boston, Seattle y al final recaló en Italia.
Fue en este pais tapizado de arte, en donde se empapó de todas las técnicas que pudo aprender y, sobre todo, se apasionò por los retratos de los Santos.
Al principio inspirado desde lo religioso, prontamente su personalidad y espìritu artìstico, cambiò la perspectiva de visualizaciòn y comprensiòn de esos retratos y llegò a expresar que, al final de cuentas, "el concepto de un Santo, es simplemente una idea, con una cara", al menos para el Arte y para él, tal como lo concibe.-
Esos personajes  muchas veces coronados por una aureola que los distingue, tienen su "marca registrada" en sus cuellos largos y estrechos,  cosa muy a propòsito, segùn Joe, porque de alguna manera se dificulta la comunicaciòn entre mente y corazòn, definiendo de algùn modo, a la misma condiciòn humana.
Pero creo que, lo mejor, es que sea él mismo quien nos explique el proceso que iniciò en Italia:
"mirando el trabajo que fue inspirado religiosamente, se me ocurriò que el concepto de Santo es simplemente una idea con una cara. El rostro humano es verdaderamente un paisaje mágico y en él se puede, perfectamente, encontrar la expresiòn de una idea o una emociòn. Empecè a pintar caras que integran ideas y emociones y con las que logro mantener un diálogo entre la pintura y yo. He añadido referencias a cosas de mi vida que me parecen importantes:  la historia, la literatura,la mitologìa, cualquier cosa que se me ocurre mientras la obra está en curso. En muchas de las piezas el humor juega un rol muy importante, rompiendo la regla tácita sobre la combinaciòn de humor con bellas artes. El Humor es una parte importante en mi vida, por lo tanto tambièn está en mis cuadros".

Les invito ahora a tomar contacto con estos retratos tan singulares que Joe McFadden hace de variados personajes.
Empecemos con su visualizaciòn de Beethoven:


El pintor  nos dice sobre su obra:  "No sé si Beethoven tenìa un gato, pero me gusta imaginarlo así, sòlo en su mundo silencioso, tarareando para su amigo felino".-
Observemos algunos detalles importantes, primero esa especie de cuello isabelino que acentùa no sòlo la estrechez del cuello de las figuras, sino que tambièn cumple la misiòn de separar claramente la cabeza del resto del cuerpo, y en segundo lugar,  la fisonomìa, los razgos en donde los ojos no aparecen al mismo nivel, cosa que, a mi entender, le presta aùn más humanidad y verosimilitud al retratado, no es perfecto, nada de lo humano lo es.  Y, sobre todo, observemos que sobre las cabezas de los personajes, ubica objetos - cosas e incluso animales, como vamos a ver - que son fruto de su libre asociaciòn, de lo que se le ocurriò mientras pintaba al personaje elegido y que, para él,  tienen relaciòn y enriquecen la comprensiòn del mismo.

"Josefina y Napoleòn", ellos son los retratados en este caso, y Joe nos apunta sobre este cuadro: " En algùn momento de su vida, los hombres se piensan como un Emperador Napoleòn, controlando y en pleno dominio de su vida. Por el contrario, en algùn momento de su vida, las mujeres se piensan como Josefinas, como unas sirenas irresistibles y peligrosas.  Por supuesto, la realidad nos dice que nunca somos lo que pensamos que somos, y los demás nos ven de manera muy diferente a como nos pensamos".-


A este torero con cara de inocente,  el humor de Joe McFadden le asigna cierta mirada irònica, ya que sobre su cabeza, no ubica a un toro bravo, sino a una pacìfica vaca lechera que parece muy a gusto en ese lugar. La sonrisa casi beatìfica del torero, desmiente la ferocidad de su tarea en el ruedo.- 


Helena de Troya,  "la primer mujer de destrucciòn masiva", como la define el pintor.-
Como vamos apreciando, el humor y la fantasia caracterizan a sus retratados famosos, son "santos" de la  historia, de la literatura, de la mitologia, de la vida cotidiana misma, personajes diversos que encuentran su unidad en la mirada de McFadden.  Sus rostros son coronados por rizadas cabelleras, caras redondas y mejillas coloreadas, ojos desnivelados pero tremendamente humanos y reales.  A cada uno de sus cuadros, suele acompañar con una breve descripciòn,  en el intento de ayudar a esclarecer el sentido último de los mismos, facilitando su comprensiòn y, en consecuencia, el deleite no sòlo estético que puedan provocar.

Continuamos con el retrato de Juana de Arco:


"Ella era una chica tranquila que vivia en el campo hasta que quedò atrapada en el torbellino en que se convirtiò su vida. Siempre me interesa la vida de los famosos antes de la Fama. Por lo general, las personas notables llevan vidas mundanas antes de que el Destino les toque, por eso pienso que, si Juana viviera hoy, tendria un teléfono celular pegado a su oreja, rièndose de los chicos con sus amigas, en lugar de haber sido atada a un poste y quemada con leña verde"

El siguiente, se llama "El Jurado":


"La historia dice que el origen de los 12 hombres para formar un Jurado, se originò en la creencia de que un grupo  integrado por personas de cada uno de los 12 signos del Zodiaco, serìa un foro equilibrado. Siempre que les cuento esto a mis amigos abogados, les señalo que la piedra angular de nuestro sistema judicial, se basa en la superticiòn y en la ignorancia".-

No hay duda de que el humor es una suerte de medicina que ayuda a mitigar el dolor del alma del hombre y que, la captaciòn de lo paradòjico y absurdo de la realidad, lo promueve y enaltece. Eso es lo que  hace Joe McFadden, nos propicia la sonrisa o el guiño còmplice de una visiòn absurda que humaniza y le quita el bronce y la solemnidad a personajes que la historia ha revestido de seriedad, o lo trágico del mito que eleva desmesuradamente la condiciòn humana.
Creo, además, que esta alianza del humor y el arte - que no es para nada novedosa - es en el fondo un acto de rebeldìa frente a la rigidez del pensamiento, de la mente; por eso McFadden destaca esos cuellos isabelinos para separar  cerebro/mente de corazòn/emociòn; ya que en sus rostros de mejillas y narices rubicundas, de ojos torcidos y melenas ensortijadas, puede captarse la humanidad de esos personajes, la emociòn que los cruza y la historia que, quizás, no es la que nos contaron.

En los dos siguientes, encontraran una deliberada similitud, el primero se llama "Los Etruscos"


y en el siguiente retrata a los famosos Eloisa y Abelardo: 


Esta famosa pareja del medioevo protagonizò una historia de amor apasionada, en donde Abelardo, un famoso filòsofo francés, ha pasado a la historia más que por sus reflexiones filosòficas, por su condiciòn de amante de la  hermosa Eloisa, sobrina de un canónigo de la Catedral de Paris. Luego de una historia trágica, sus restos descansan juntos en un mausoleo en el famoso cementerio de Pére-Lachaise, en la capital francesa.-  Ambos cuadros comparten el mismo comentario del pintor:  "Algunas cosas, nunca cambian", quiero pensar que es su intenciòn homenajear al amor eterno, sin importar tiempo ni edad.

Nicolás Maquiavelo:

Retratado con un ojo de cada color y en franca asimetrìa, bien coloreadas sus mejillas y la punta de su nariz, más propia de un beodo empedernido que un pensador de la polìtica y poder de su tiempo; quizás - pienso - justamente por eso la ironìa, la mirada crìtica de McFadden pone énfasis en esos razgos tan desiquilibrados y contraproducentes.-

El que sigue es el retrato - genial! - de un circunspecto Sommelier, un catador de vinos y bebidas:


La rìgida y formal postura del Sommelier, contrasta con esos ojos dobles y la aureola dorada con que corona su cabeza.  Ojos de un inevitablemente mareado catador de vinos y la santificaciòn expresada en la aureola, una cara que cuenta toda una historia, toda una convenciòn de uso y costumbre de esta profesiòn.

Otro profesional famoso, Augusto Escoffier:


el pintor le rinde homenaje al famoso Chef que elevò la categorìa de su profesiòn en los salones del Savoy y el Gran Carlton de Londres, escritor de libros de cocina que mantienen su vigencia aùn hoy.-

Encantador es el siguiente que ha titulado:  "Fe, Esperanza y Caridad",  y dejo a Uds la interpretaciòn de los elementos con que adorna a estos personajes sìmbolos de las tres virtudes teologales:


Del famoso Almirante Horacio Nelson,  hèroe de la Batalla de Trafalgar, nos dice:

"Despues de perder el brazo en la Batalla de Trafalgar, sus muchachos le regalaron un sombrero nuevo", comentario por demás irreverente y provocador que, para quienes tienen más cercana la historia del Almirante y la reverencia a sus heroicos actos, el efecto será más fuerte, y ahì está la intencionalidad de McFadden: provocar, sacudir! 

Otros personajes:


"Como Padre de la Imprenta, què pensarìa de los libros electrónicos"???  - comentario que le merece a Joe McFadden!, refirièndose a Guttenberg.-


"Releer a Mak Twain es como escuchar a un viejo amigo... muy familiar pero que siempre tiene cosas nuevas para decir...".-

Este "San Chardonay", del que varios pueden reconocerse devotos...


Las "Nuevas Gafas del Cardenal Richelieu", quien, segùn McFadde, "hasta que las obtuvo, no estuvo seguro de cuantos eran los Mosqueteros"!!


"Pensando en golf", se llama este cuadro, y su comentario es:  "Preciso agregar algo más?"

La célebre escritora ganadora del Premio Nobel,  Pearl Buck, merece este comentario :  "Yo no sé prácticamente nada sobre Pearl Buck. Ella vive en China, escribiò un libro y tenìa un gran nombre, y en mi mundo eso es suficiente para un cuadro."


 La siguiente es otra cèlebre escritora, Agatha Christie:

Y nos dice:  "Agatha Christie es el autor más vendido en idioma inglés, un hecho que Hèrcules Poirot estarìa orgulloso de ella, pero dudo que a Miss Marple le importara".- Observen al ratoncito entre los cabellos de Agatha, referencia directa a su éxito teatral, "La Ratonera", en cartel por más de 20 años ininterrumpidos.-

El encanto del que sigue, es irresistible (al menos para mi!):

"Un perro y su santo", es el nombre del cuadro, y atiendan al comentario de McFadden:  "Cuando yo estaba en el segundo grado, en la escuela parroquial las monjas me dijeron que todos los buenos animales iban al limbo.Yo tenìa una buena idea de lo que serìa ese lugar y querìa estar allí y, para el caso, todavìa lo hago".-

Me ha encantado conocer la obra de McFadden, lo he disfrutado como espero que Uds tambièn, para despedirlo, lo hago con una apreciaciòn del genial escritor ruso Fedor Dostoiewski sobre el tema que impera en la obra de este pintor norteamericano; dice asi:

..."con frecuencia la risa de la gente deja traslucir algo de ruìn, algo que rebaja a quien rìe. La risa sincera y sin malicia, es la alegrìa. Si quereis examinar a un hombre y conocer su alma, no os fijéis cuando está callado, ni cuando habla, ni cuando llora y se emociona con las ideas más nobles, observadlo mejor en el instante en que rìe. Si rìe bien...quiere decir que ese hombre es bueno.Reparad en todos sus matices, es necesario, por ejemplo, que en ningùn caso, la risa parezca estùpida, por más alegre e ingenua que fuere.Apenas advertìs el menor indicio de imbecibilidad en la risa, quiere decir que su inteligencia es limitada, aunque no hiciera más que verter ideas. Finalmente, si esa risa, aùn siendo comunicativo, por alguna razòn se os revela trivial, sabed que la ìndole de ese hombre es trivial cuanto de noble y elevado os parecìa advertir en él, era deliberadamente rebuscado o de imitaciòn inconciente.  Comprendo sì que la risa es la prueba más segura del alma. Mirad a un niño, sólo los niños saben reirse absolutamente bien... por lo que resultan tan encantadores. El niño que llora es desagradable, pero el que rìe y está alegre, es un rayo de luz del paraiso, es la revelaciòn del futuro en el cual el hombre será finalmente tan puro e ingenuo como los niños"....

... y todo èsto, por la simple y poderosa magia del humor, de la risa..., la que sin duda alienta en el espíritu de este creador, Joe McFadden.

                                "El cielo un sábado a la noche"...!! 










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