lunes, 31 de marzo de 2014

Danilo Buccella, mujeres solitarias....??

Despues de muchos dìas, incursiono nuevamente en este mundo fascinante de la creaciòn de pintores que nos muestran el mundo a traves de su mirada,  la que intento decodificar y comprender a traves de la mia propia, con atrevimiento sì, pero tambièn con mucho respeto y admiraciòn.

Conoceremos a un joven pintor suizo, nacido en 1974, que actualmente vive en Milán, llamado Danilo Buccella.-
Desde sus cuadros, personajes, climas, colores y trazos, nos invita a incursionar en un mundo particularìsimo, al que ingresaremos no sin cierto escalofrio en oportunidades, pero del que saldremos fortalecidos en la comprensiòn de su visiòn y, tambièn, formulándonos muchas preguntas.-

Veamos:


No sé si a Uds les provocará lo mismo que a mi, pero estas niñas y mujeres que empezamos a conocer, que nos miran desde el cuadro, en medio de una escasa escenografìa, con colores oscuros y apagados y una fuente de luz que no sabemos desde donde proviene, a mi - insisto - me lleva directamente a una escena de pelìcula de suspenso o terror, pero de cine mudo en donde son las miradas y los gestos las que nos traducen  emociones y  sentimientos.-
Mujeres y niñas solitarias, de delgadez extrema, casi etéreas, como en el filo de dos planos, entre la materia y el espìritu. Avanzamos un poco más y nos aventuramos a descubrir, aparte de la soledad, el dolor, la tristeza...,  algo más que irán percibiendo en los siguientes cuadros.



Su piel es traslúcida, resalta nìvea sobre los oscuros colores del conjunto del lienzo, y las posturas  - lánguidas y en abandono - nos trasmiten la melancolìa que sus miradas refuerzan desde ojos de mirada insistente, que buscan respuesta en los nuestros. El pintor busca crear un clima, una atmòsfera para sus personajes, para sus mujeres/niñas, desea decirnos algo que, si bien no es desconocido para nosotros, no suele ser un lugar comùn de reuniòn  con emociones tales como la alegrìa, o el bullicio de los encuentros.



Pueden mirarnos como solicitando urgente atenciòn, reclamando el interés que sus personas necesitan, como algo perentorio y de vital importancia,  o hacerlo desde la altivez, desde el convencimiento de su existencia y sobrevivencia sin nuestra participaciòn.



 Sus cuadros tienen una atmòsfera gótica  en lo que respecta al uso de los colores negros, lúgubres y sombrios en donde los personajes parecen sentirse a gusto, como huyendo de la luz, de la claridad; quizás buscando en las tinieblas alguna respuesta a sus preguntas más intimas y profundas.
Desde ahì podriamos entender a estas mujeres como seres sufrientes, heridas, sujetas a una opresiòn que desconocemos pero que las margina y las vuelve trágicas, oscuras.
Sin embargo, y he aquì el gran juego semántico de Buccella, utilizando todos esos recursos, puede imprimirle a sus personajes y a su entorno un sesgo que las aparta de lo trágico, de ese limite expresivo,  para intalarlas en la comodidad, en el confort de la soledad, alejadas de nuestra interpretaciòn de cliché y preconceptos.
Le hacemos caso a nuestro subconciente o aceptamos que estas mujeres están en donde están, son lo que son y nos miran desde ese lugar, sin tragedia ni dolor...??
Son fantasmas de nuestra propia mente?? o simplemente fantasmas complacidos de serlo, ajenos a nuestras interpretaciones, a nuestra compasiòn??




Creo que la respuesta más sincera será aquella que obtengamos desde nuestra silenciosa reflexiòn, a solas con nuestra conciencia, con nuestros recuerdos, atentos a los viejos latidos de nuestras almas que despiertan a  otras verdades, quizás escondidas, quizás negadas... pero presentes y latentes, provocadas por estas imágenes que son lo que son, tal como nosotros... o nó?





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