lunes, 30 de junio de 2014

Bratin Khan, honrando una herencia milenaria...

... han pasado tantos dìas sin visitar este espacio en que me siento tan a gusto...!  es hora de que me reencuentre con él y que continùe compartiendo lo que conmueve mi mirada, me emociona y produce un gratificante placer estético.-  A los Amigos que se han sumado como seguidores del Blog, les agradezco sinceramente esta deferencia, y espero que estos ojos que gustan de descubrimientos, sepan hacer las elecciones que complazcan a los vuestros y asi, simplemente, disfrutar juntos!  Gracias otra vez!! -  Merce!

He descubierto unas pinturas maravillosas de un artista hindù, nacido en Bengala, llamado Bratin  Khan.- Creo que desde que comencè este Blog, es el segundo pintor hindù que comparto, y considero estar en deuda con el arte de la India, tan prolífico, tan  diverso, lejano geográficamente pero humanamente muy cerca a nuestra sensibilidad.-
La cultura pictòrica de este pueblo ha recibido desde los albores de su historia, múltiples influencias, debido - sin duda - a lo extenso de su territorio y por ende, múltiple fronteras; pero ha logrado de todos modos mantener una linea en el trazo, los colores, técnica y temáticas, muy particulares, que lo identifican y singularizan.- Ya en la prehistoria, los artistas primitivos dejaron su huella en las paredes de las cuevas que le servian de refugio, unos 7000 años AC.!!  Ya en ellos se comienzan a caracterizar lo que serìa la tònica peculiar de la pintura hindù hasta nuestros dìas, privilegiando lo religioso, a la Naturaleza en plantas y animales.  
Pero vamos a comenzar ya mismo a conocer las pinturas de Bratin Khan, las que a pesar de los cientos de años transcurridos, el artista insiste en mantener el universo que le es tan cercano en tradiciones, cuentos y narraciones, con personajes heredados tambièn de una riquìsima historia.





El estilo narrativo del pintor acude a un simbolismo que no siempre es fácil decodificar por parte del observador occidental, alejado de esas tradiciones, pero no por eso incapaz de apreciar la delicadeza en el tratamiento de las figuras, los colores que se reiteran al igual que algunos elementos ornamentales que suelen estar presentes una y otra vez. Imaginemos que el observador local puede - sin duda - llegar al fondo del mensaje que el pintor ha impreso en su obra, conocedor de mitos y leyendas, y su espìritu religioso completa lo que a nosotros, inexpertos la mayorìa,  sòlo podemos presumir en un alarde de imaginaciòn, o sentirnos provocados a investigar para desentrañar todo el significado.-  La afluencia de tantas culturas a traves del contacto con otros pueblos, tanto de la zona más cercana como del lejano Occidente, fue enriqueciendo y aportando más y más elementos estableciendo un verdadero coloquio intercultural que se veia plasmado en variados recursos estilísticos y de técnicas diversas.-





Bratin Khan no reniega ni por un instante de toda esa riquìsima herencia pictòrica, y se plega gozoso al requerimiento de los viejos temas y asi, vemos en estas obras la presencia cercana y casi amorosa de los animales, casi estableciendo un diàlogo real entre ellos.- Viene a cuento mencionar que durante la larga presencia del Imperio Británico en India, se les pedìa a los artistas locales que incluyeran a los animales y a las plantas locales, alcanzando el arte en ese periodo un nivel de perfecciòn y colorido que hacìa de estas obras algo más que una referencia exòtica, sino tambièn el intento indisimulado de mostrar sus milenaria cultura, desplegando con habilidad todas las tradiciones y recursos estèticos que le llegaban desde las épocas más remotas.-
Pero si bien todos los cuadros elegidos para compartirles de  Bratin Khan son hermosos, los que siguen tienen, a mi entender, un valor adicional que  los hace más cercanos, más ìntimos y sintonizan sin distancias ni interferencias insalvables, con el observador occidental.-






La presencia de la pareja, del Hombre y de la Mujer en un diàlogo de miradas y gestos de extrema delicadeza, son resaltados por una gama de colores exquisitos, desde el fondo del cuadro hasta el detalle más nimio con que se retrata a los personajes. La vestimenta de las figuras, los adornos que los engalanan, la línea de sus rostros, sus ojos alargados y con una mirada que captamos como profunda a pesar de que la perspectiva no nos permite  hacer "contacto visual" con los mismos, tienen un propòsito de glorificaciòn,  de engrandecimiento del momento y de la emociòn con que el pintor anima a sus personajes.-



A pesar de la cercanìa de los cuerpos, no parece haber contacto entre los mismos, existe - a mi humilde entender - por parte del pintor una intenciòn de idealizaciòn, de sublimaciòn de la relación, en donde la galanteria eleva la condiciòn femenina, cosa que en la historia y en los hechos, se ve desmentida en cierta forma, citando como ejemplo - y prometo para entradas futuras - la pintura de otro artista hindù, Hemendranath Mazumdar quien aborda el tema femenino desde otro ángulo muy diferente al de Bratin Khan.  Debemos señalar, además, que las demostraciones de afecto entre hombre y mujer, en pùblico, no son bien vistas en la tradicional sociedad hindù, hasta nuestros tiempos.-




  



Los retratos tienen la misma particularidad de bella delicadeza, de la evidente intencionalidad de idealizaciòn con los mismos reiterados recursos, minuciosos y comunicadores.- Los retratos femeninos, sobre todo, nos permiten la reflexiòn de que desde siempre la mujer tuvo en el  arte hindù un gran poder, siendo fuente de inspiraciòn para pintores, escultores y otros artistas, pero... para la legislaciòn de ese paìs, siempre se dejò claro la supremacìa del hombre.-




  

Esta brevìsima mirada sobre la pintura de Bratin Khan aparte de ser un deleite estético, ha generado en mi la curiosidad sobre el tema y, sin duda, incursionaré en otra oportunidad y a traves de otro artista, para conocer más sobre el arte de este paìs fascinante y, sobre todo, para conocer a traves de él a un pueblo que siempre se nos muestra misterioso y tan distante en sus usos y costumbres. 
Queda en pie la invitaciòn... ya nuestra mirada curiosa encontrará la oportunidad!