lunes, 4 de mayo de 2015

Marie-Paule Deville Chabrolle, plasmando el silencio.



La obra de Marie-Paule Deville Chabrolle nos acerca a la comprensiòn gozosa de que el silencio es un material incorpòreo que puede configurarse a traves de un objeto, de una figura, de una forma...Esta es la sensaciòn que me provocan, a simple vista, las esculturas de esta artista nacida en Marruecos en 1952.
Observen y disfruten estas primeras figuras, escuchen el silencio que guardan sus líneas, la expresión de sus rostros, la inmensa placidez que trasmiten sus gestos, elegantes y voluptuosos... 






 




  
 Marie-Paule tiene la habilidad de lograr plasmar emociones, recuerdos, sensaciones e impresiones en el material que, dúctil, se abandona, se entrega a sus manos.
Concreta lo inmaterial, lo sutil y evanescente  y cada pliegue y detalle de sus creaciones, revelan la impresiòn recibida por la autora a lo largo de su vida.
Dos años de estudio en la Facultad de Phnom Penh en Camboya grabò en ella la cultura de esa regiòn del mundo, y la traduce con el tiempo en rostros, vestiduras y gestos de sus criaturas, casi vivas...
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El arte es, obligadamente, equilibrio y  armonìa, pero en sus esculturas es además, la condiciòn misma, la esencia que se expresa y nos trasmite paz, serenidad. 


  

Maravilla la ligereza, la sensaciòn de liviandad, lo casi etéreo de estas figuras femeninas, a las que capta en gestos de enorme plasticidad y belleza.  El cuerpo es glorificado, exaltado, pero lo hace desde una zona en que la carnalidad parece no ser preponderante, y apenas es soporte para expresiòn de un espìritu que se escapa de la materia trabajada hábil y sensiblemente. 










Sin duda sus creaciones son un canto, un homenaje a la gracia y a la femeneidad, y rescata y exhibe con extrema dulzura,  la fuerza interior de las mujeres en actitudes contemplativas, soñadoras y concentradas.
























Susan Sontag, la famosa escritora norteamericana, consideraba al silencio como una invocaciòn que proyecta el deseo de una renovaciòn sensorial y cultural, y lo defendìa como un acto de liberaciòn. 
Marie-Paule Deville Chabrolle, lo defiende - creo - desde una concepciòn de resguardo, de mirada profunda hacia zonas internas para encontrar allí, en el remanso alejado de los ruidos exteriores de esta época y este mundo,  el ámbito ideal de reencuentro con su esencia.



La escultora es reconocida en Europa y Estados Unidos, sus exposiciones son regulares y  exitosas, y sus obras forman parte de las más exigentes colecciones privadas.
Tambièn es exhibida en entornos de pùblico y libre acceso, como parques y jardines.




De todas maneras, en donde sea que encontremos una escultura de Marie-Paule Deville Chabrolle,  experimentaremos la misma gozosa sensaciòn de reencuentro, de empatìa y reconocimiento que suele darse entre aquellos cuyos espíritus contactan al estìmulo más puro de la Belleza...







Marie-Paule Deville Chabrolle

2 comentarios:

  1. Algunas obras ya las conocía (las menos), pero el conjunto de ellas solo puede extasiar!!! El sentido sublime de la estética, la delicadeza, producen sensaciones que nos elevan.
    Este arte hay que verlo varias veces!!!! Es una experiencia gratificante. Espiritual!. Gracias!!!!

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    1. Gracias Raquel, me conmovieron estas esculturas, me maravilla que de manos humanas sea posible salir tal nivel de ligereza y espiritualidad hecha materia...!!

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Por aquì los espero...